NUEVA YORK — Un hombre murió en Brooklyn tras ser arrastrado por un metro el lunes durante la hora pico de la tarde, luego que la bolsa de plástico que llevaba quedara atrapada entre las puertas del vagón, según informaron fuentes policiales a nuestra cadena hermana NBC New York.
El trágico suceso ocurrió a bordo de un tren de la línea A en dirección a Manhattan, poco antes de las 6:00 p. m., en el barrio de Bedford-Stuyvesant, cuando la víctima, de unos 50 años, salía del metro en la estación de Utica Avenue.
Según las fuentes policiales, el hecho quedó registrado en un video en el que se muestra al hombre saliendo de un vagón y caminando con dificultad, mientras se sostenía de un bastón. La víctima llevaba una bolsa de plástico en la otra mano y se encontraba en la parte trasera del tren.
Al parecer, cuando estaba saliendo del vagón, con dificultad para caminar, las puertas se cerraron y atraparon la bolsa de plástico que llevaba, según las fuentes. El metro comenzó a alejarse y al parecer la víctima no soltó la bolsa y este fue arrastrado hasta que chocó contra la pared al final de la plataforma del metro.

La NYPD señaló que Boahene fue arrastrado hacia las vías tras quedar enganchado a la formación. Los agentes que acudieron a la estación de Utica Avenue lo declararon muerto en el lugar, informó The New York Times.
La fuente describió la bolsa como el tipo de bolsa de plástico azul que uno podría conseguir en una bodega de barrio.
El hombre cayó a las vías del tren, señalaron las fuentes, pero no fue atropellado por el tren. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) confirmó que el hombre fue declarado muerto en el lugar de los hechos.
En la primera comunicación policial, las autoridades indicaron que era una mochila la que había quedado atrapada entre las puertas. Más tarde, la Policía corrigió ese detalle y precisó que se trataba de una bolsa de compras.
La MTA debe responder por los controles antes de la partida

La MTA fue consultada acerca de las verificaciones que deben realizar el conductor y el operador antes de que un tren salga de la estación. CBS News New York también pidió que la agencia aclare si una bolsa atrapada entre las puertas activa alguna señal en el sistema o si el tren registró las puertas como completamente cerradas antes de iniciar la marcha.
El caso vuelve a colocar bajo observación los dispositivos de cierre de puertas y los protocolos de seguridad del metro de Nueva York, una red que moviliza a millones de personas y combina trenes de distintas generaciones. La información disponible no permite establecer si hubo una falla técnica, un error operativo u otra circunstancia que hubiera impedido detectar el objeto antes de la salida.
La Policía descartó, por ahora, una causa criminal
La Policía de Nueva York aseguró que no hay elementos que apunten a una conducta criminal vinculada con la muerte de Boahene. Esa conclusión inicial no impide que continúe el análisis de las condiciones en las que se produjo el arrastre ni de los registros operativos del convoy.
La revisión podría incluir, entre otros elementos, las imágenes de seguridad de la estación, los registros del tren y las comunicaciones entre el personal que trabajaba en la línea A. Ninguna de esas medidas fue confirmada de forma específica por la Policía o por la MTA.
Las autoridades tampoco habían informado si se ordenó una inspección adicional de la formación tras el incidente. La muerte de Yaw Boahene se investiga mientras los organismos responsables deben responder cómo una bolsa atrapada no evitó que el tren abandonara la estación.
Un antecedente en 2022 terminó también con una muerte
El episodio tiene un antecedente citado por New York Daily News. En octubre de 2022, un joven de 20 años procedente de Nueva Jersey murió después de que su ropa o mochila quedara atrapada en la puerta de un tren de la línea 1 en la estación Columbus Circle.
Aquel caso y el ocurrido ahora en Brooklyn exponen riesgos asociados a objetos o prendas que pueden quedar sujetos en las puertas de una formación. La investigación actual deberá determinar si existieron circunstancias comparables y si los sistemas de detección del tren funcionaron conforme a los procedimientos previstos.


