DAJABON.-En la provincia fronteriza de Dajabón, se han registrado constantes denuncias sobre redes ilícitas o «mafias» dedicadas al tráfico de migrantes y extorsión, señalando la presunta complicidad de miembros de cuerpos militares como el Ejército de República Dominicana (ERD) y el CESFRONT.
El alcalde Santiago Riverón, han denunciado públicamente el cobro de peajes informales y esquemas de extorsión que facilitan el ingreso o el traslado irregular de ciudadanos haitianos.
La reciente denuncia sobre una grabación en la que presuntamente aparecen miembros de patrullas del Ejército de República Dominicana recibiendo dinero de ciudadanos haitianos pone bajo cuestionamiento la actuación de militares responsables de vigilar esta zona fronteriza.

Según la información suministrada, las personas que entregan el dinero serían migrantes haitianos en condición irregular.
- El señalamiento toca una preocupación sensible para quienes viven y trabajan en la frontera: la confianza en los agentes encargados de proteger sus comunidades.
De confirmarse una actuación irregular, quedaría comprometida la labor de vigilancia en una zona donde la seguridad tiene consecuencias directas para la vida cotidiana y el comercio.
La denuncia, por sí sola, no permite establecer el motivo de la entrega del dinero ni determinar si estuvo vinculada a permitir el paso de personas por la frontera. Esos aspectos requieren verificar la grabación y esclarecer la actuación de los involucrados.
La traición del Estado y el despertar del pueblo
¿Cuáles acciones y actitudes del Estado nos llevan a esa conclusión? Son muchas, pero aquí sólo señalaremos 5 que, a nuestro entender, son las más funestas de todas:
1. Permitir la corrupción de la custodia militar de la línea fronteriza, abriendo así las puertas de entrada a los invasores.

3. Exonerar a los haitianos de los requisitos legales que son exigidos a los dominicanos para obtener los servicios esenciales de salud y educación.
4. Permitir la violación de la Ley de Trabajo que limita el empleo de mano de obra extranjera hasta un 20%.
…Obviamente, la renuncia a sus deberes esenciales, que se expresa en esas acciones y omisiones, constituye, a todas luces, una contundente Traición.
Dadas las características antropológicas del haitiano y la gravedad de los problemas y carencias que impulsan sus acciones, los daños que esa conducta de nuestro Estado (expresión de su línea política) producirá a largo plazo pueden ser de dimensiones apocalípticas. Lo que está en juego, pues, ya no es simplemente nuestro sano desarrollo sino nuestra propia supervivencia como nación. Sin embargo, esa política de sumisión y entrega se ha mantenido inalterada a través de sucesivos cambios de gobierno y sigue aplicándose con aterradora eficacia (gracias a la pasividad de los dominicanos debida a su ignorancia por desinformación).
Dadas las características antropológicas del haitiano y la gravedad de los problemas y carencias que impulsan sus acciones, los daños que esa conducta de nuestro Estado (expresión de su línea política) producirá a largo plazo pueden ser de dimensiones apocalípticas. Lo que está en juego, pues, ya no es simplemente nuestro sano desarrollo sino nuestra propia supervivencia como nación. Sin embargo, esa política de sumisión y entrega se ha mantenido inalterada a través de sucesivos cambios de gobierno y sigue aplicándose con aterradora eficacia (gracias a la pasividad de los dominicanos debida a su ignorancia por desinformación). Además de la complicidad de muchos malos dominicanos que se dedican al tráfico de haitianos.

