
POR YSELA SANTOS
SANTIAGO.- Esta provincia fue fundada en 1495, originalmente a orillas del Río Yaque del Norte, y aunque aún no está muy claro por qué fue trasladada en 1504 a la comunidad campestre de Jacagua, al pie del pico Diego de Ocampo, destruido por un terremoto en 1562, fue trasladada a donde se encuentra actualmente.
La ciudad de Santiago, es una de las 32 provincias de la República Dominicana y un importante centro agrícola del país. Se encuentra en el norte, específicamente en el centro del Valle del Cibao, en el extremo oriental de la subdivisión denominada Línea Noroeste. Su capital es la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Santiago es un centro intelectual, educativo y cultural. También es un importante centro industrial con ron, textiles, cigarrillos e industria del tabaco. Fábricas de calzado, artículos de cuero y de muebles son una parte importante de la vida económica de la provincia.
La ciudad también cuenta con cuatro importantes zonas francas, además posee una importante fábrica de cemento.

Limita por el norte con la provincia Puerto Plata, por el este con las provincias Espaillat y La Vega, por el sur con la provincia San Juan y por el oeste con las provincias Santiago Rodríguez y Valverde.
Está rodeada por altas montañas que durante años la han protegido contra los huracanes y permite que sus densos bosques tropicales desarrollen laderas en las montañas, las cuales se encuentran entre las más altas de la región. Sin embargo, al pasar los años está siendo desmontadas para el levantamiento de lujosas casas, causando sin lugar a dudas daños ambientales en la cordillera Septentrional.

También esta ciudad cuenta con lujosas torres de apartamentos, hoteles, clínicas privadas y en la actualidad el gobierno construye, vía el sector privado el famoso mono riel y el Teleférico , a un costo multimillonario.
El sector empresarial y el gobierno como es lógico exhiben constantemente este »crecimiento».

Hasta el año 2013 la provincia se dividía en diez municipios y dieciséis distritos municipales: Baitoa, Jánico, El Caimito, Juncalito, Licey al Medio, Las Palomas, Puñal, Canabacoa, Guayabal, Sabana Iglesia, San José de Las Matas, El Rubio, La Cuesta, Las Placetas, Santiago, Hato del Yaque, La Canela, Pedro García, San Francisco de Jacagua, Santiago Oeste, Tamboril, Canca la Piedra, Villa Bisonó, Villa González, El Limón y Palmar Arriba.
De estos municipios y juntas distritales, muy pocos cuentan con un sistema de aguas residuales, del manejo de las materias fecales, incluso en el mismo municipio cabecera hay muchos problemas, ya que son vertidas al mismo Rio Yaque, cañadas, contenes y aceras. Inclusive se han construido edificaciones en muchas de estas area vulnerables.
Para los que no conocen personalmente esta ciudad, en la avenida Rafael Vidal, esquina Autopista Duarte, hay instalada una mega plaza, y muy cerca por años le queda una cañada, que desde que estoy ejerciendo la profesión de periodismo expide un olor pestilente, que hasta marea cuando uno pasa por la zona, y la gente se ha acostumbrado a tal punto que hay una parada de moto concho. Este malestar sin lugar a duda ha empeorado luego de que fuera establecida en la zona una famosa clínica, que al parecer vierte sus desechos allí’.
Quiero hacer inca pie en el municipio de Licey al medio, donde el crecimiento también es notorio tras la construcción del Aeropuerto Internacional del Cibao. Sin embargo, hay un contraste evidente en sus entornos y tal como denunció el comunicador José García en su programa Comentando Sin Medio, las materias fecales pululan, no solo por las calles en el barrio de los profesores, en el kilómetro 11, además en otros residenciales, y localidades, que cuando llueve mayormente los pozos sépticos se desbordan.

Pero además, muchas de estas aguas residuales son directamente lanzadas a las vías.

Este municipio cuenta con juntas distribuirles, como las Palomas y otras comunidades, en el cual se están construyendo edificios de hasta cinco pisos, complejos habitacionales, sin ningún tipo de regulación, sobre todo porque todavía no se cuenta con un sistema sanitario, y en la mayoría de los casos esas aguas residuales son lanzadas a las cañadas y a las aceras.






