NUEVA YORK.- Durante la administración del Partido Revolucionario Moderno (PRM) el Consulado General de la República Dominicana en esta urbe ha experimentado un declive vergonzoso que contrasta drásticamente con la vital función que desempeñaba en gobiernos pasados, especialmente durante la presidencia de Leonel Fernández, denunció Odell Suero, miembro de la Dirección Central del partido Fuerza del Pueblo (FP).
“Sin embargo, bajo la administración actual del presidente Luis Abinader y la gestión del cónsul Jesús (Chu) Vásquez, el panorama ha cambiado drásticamente para peor. Las ayudas a los presos, repatriaciones y otros servicios vitales que antes se prestaban de manera eficiente y humana, ahora son prácticamente inexistentes. El aumento de precios y la reducción de horas laborales para el personal consular son solo la punta del iceberg de un cambio que ha dejado mucho que desear”, afirmó.
Explicó que “una de las decisiones más polémicas y perjudiciales para la comunidad ha sido el aumento desmedido de los precios de los servicios consulares, al mismo tiempo que se recortan las horas de trabajo de los empleados del consulado”.
“La administración de Chu Vásquez ha decidido cerrar centros satélites, trasladar otros a ubicaciones precarias, como sótanos y, en su afán de ahorrar costos, ha reducido los servicios disponibles para los dominicanos en Nueva York. Esto no solo ha generado incomodidad y frustración, sino también un claro desdén hacia los ciudadanos que, en su mayoría, dependen de estos servicios”, declaró.

Indicó que “en lugar de brindar un servicio de calidad y enfocado en la comunidad, el consulado parece haber sido convertido en una máquina de hacer dinero a expensas de los dominicanos. La dignidad de nuestra gente no parece ser una prioridad para la actual gestión”.
El escándalo de las pensiones: un robo legalizado
“Esa maniobra no solo es injusta, sino ilegal. Según la Ley de Pensiones No. 87-01, muchos de estos empleados no cumplen con los requisitos para calificar a una pensión, como la edad mínima de 60 años o las 300 semanas de cotización requeridas para acceder a los beneficios”, advirtió.
Entre los afectados por esta medida, citó a Elías Corporán y Eustaquia Sánchez, quienes, según dijo, no califican legalmente para ser pensionados, pero podrían recibir este beneficio de forma inapropiada.
Dijo que “es imperativo que el presidente Luis Abinader intervenga de manera urgente y ponga fin a lo que se está convirtiendo en una verdadera vergüenza administrativa”. “El consulado de Nueva York no puede ser un botín de enriquecimiento para unos pocos, a costa del sacrificio de miles de dominicanos que requieren servicios eficientes y a precios justos. Los dominicanos en el exterior merecen ser tratados con respeto y dignidad, no con indiferencia y abuso”, declaró.
Recordó al presidente Abinader “las promesas incumplidas de su campaña: la compra del edificio del consulado, la eliminación de los 10 dólares que nos cobran ilegalmente en el aeropuerto, la reducción de impuestos en los boletos aéreos, la legislación prometida para no pagar por la primera maleta y la tan esperada reducción de los costos de pasaportes, poderes consulares, apostillamientos, entre otras iniciativas que aún están pendientes”.
Un consulado al servicio del pueblo
Explicó que “el consulado dominicano en Nueva York debería ser un espacio de apoyo, solidaridad y eficiencia, no un campo de explotación para unos pocos”.


