SANTO DOMINGO. – La cistitis intersticial, también conocida como síndrome de vejiga dolorosa, es una enfermedad crónica que causa dolor, presión o malestar en la vejiga y en la zona pélvica.
A diferencia de una infección urinaria común, no está causada por bacterias, pero puede generar síntomas similares que persisten en el tiempo y afectan significativamente la calidad de vida.
Al hablar del diagnóstico, la galena explica que este se realiza descartando otras causas como infecciones urinarias, cálculos o tumores y que se utilizan estudios como análisis de orina, cistoscopía, urodinamia o pruebas con instilaciones vesicales.
Aclara que la causa exacta aún no se conoce, pero que se piensa que puede haber múltiples factores involucrados, como alteraciones en el revestimiento de la vejiga, disfunciones del sistema inmunológico, inflamaciones crónicas o incluso antecedentes de traumas o cirugías pélvicas.
Describe que los síntomas más comunes son: dolor o presión en la vejiga, que empeora a medida que se llena, necesidad urgente y frecuente de orinar, incluso más de 40 veces al día en casos severos, dolor durante las relaciones sexuales, sensación de ardor o molestias al orinar y los síntomas pueden variar entre pacientes y fluctuar en intensidad.
Pichardo, quien es miembro del grupo Urus, afirma que esta patología no tiene una cura definitiva, pero puede ser controlada, ya que el tratamiento se adapta a cada paciente e incluye cambios en la dieta, medicamentos orales (como analgésicos, antihistamínicos o relajantes de vejiga), tratamientos intravesicales (instilaciones directamente dentro de la vejiga), fisioterapia pélvica.
Y en casos más severos, se pueden considerar tratamientos quirúrgicos.
Sabios consejos
El enfoque es siempre multidisciplinario y progresivo. Para mejorar la condición recomienda evitar alimentos irritantes como café, alcohol, cítricos, tomates, especias o bebidas carbonatadas puede reducir los síntomas.
Además, técnicas de manejo del estrés, ejercicios de relajación y fisioterapia del piso pélvico son muy beneficiosos.
Finalizó diciendo que aunque es una condición crónica, muchos pacientes logran llevar una vida normal con un tratamiento adecuado.
Tratamiento
Dijo que la cistitis intersticial no es sólo “una cistitis más”.
Muchas mujeres y hombres sufren en silencio, creyendo que deben acostumbrarse al dolor o a ir constantemente al baño.
El diagnóstico temprano y el enfoque integral pueden cambiar radicalmente la vida de estos pacientes.
El síndrome de vejiga dolorosa causa dolor, presión o malestar en la vejiga y en zona pélvica. Síntomas. Necesidad de orinar, más de 40 veces al día en casos severos


