WASHINGTON.-Una enorme masa de polvo sahariano se está desplazando sobre el Caribe y comenzará a cubrir esta semana amplias zonas del sur de Estados Unidos.
Este fenómeno es impulsado por la Capa de Aire Sahariano, una corriente de aire caliente, seco y cargado de partículas finas que se forma en el desierto del Sahara y recorre miles de kilómetros a través del océano Atlántico. Podría llegar principalmente a los estados de Florida, Luisiana, Alabama y Misisipi.
Este año, la nube comenzó a hacerse visible en el Caribe a comienzos de semana y ya pasó por países como Jamaica, Puerto Rico, Barbados y Trinidad y Tobago, donde los cielos se cubrieron de una bruma densa.

“El polvo es más espeso al ingresar a la región, pero tiende a perder concentración al avanzar hacia el norte”, explicó el meteorólogo Alex DaSilva, especialista en huracanes de AccuWeather, en declaraciones a DW. Sin embargo, se espera que el grueso de la nube llegue a Estados Unidos entre este miércoles 4 y el jueves 5 de junio, con su punto más denso sobre el sur de Florida, antes de que los vientos más ligeros comiencen a dispersarla.
El ingreso del polvo afecta de manera directa la calidad del aire en las regiones expuestas, al elevar los niveles de material particulado en la atmósfera. En Puerto Rico, por ejemplo, la meteoróloga Yidiana Zayas, del Servicio Meteorológico Nacional, indicó que la profundidad óptica de aerosoles —una medida que indica cuánta luz solar es bloqueada por partículas en suspensión— alcanzó un valor de 0.55, el más alto registrado en lo que va del año.
“Esto significa que una mayor cantidad de radiación solar es detenida en la atmósfera antes de llegar al suelo”, detalló Zayas.

Más allá de sus efectos visibles y respiratorios, la llegada del polvo sahariano a la cuenca atlántica tiene una consecuencia climática de fondo: podría limitar la formación de huracanes.
De todos modos, meteorólogos siguen monitoreando el Atlántico tropical ante la posibilidad de que, una vez disipada la pluma de polvo, se activen condiciones favorables para el desarrollo de ciclones. La NOAA, por su parte, ha advertido que la temporada de huracanes 2025 podría ser especialmente activa, con múltiples eventos previstos entre junio y noviembre.

Un fenómeno repetido, pero de gran escala
La Capa de Aire Sahariano se activa cada año entre abril y octubre, aunque su punto de mayor actividad se concentra entre junio y julio, según datos del Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. Las columnas de polvo pueden elevarse entre 1.500 y 6.000 metros de altura y desplazarse durante varios días sobre el océano Atlántico.
Mientras tanto, expertos recomiendan seguir los informes meteorológicos locales y adoptar medidas preventivas durante los días de mayor exposición.


