WASHINGTON. -El presidente Donald Trump mantuvo una esperada llamada telefónica de 90 minutos este jueves con Xi Jinping, de China, animado por la posibilidad de una pronta resolución de las tensiones comerciales.
En una publicación en redes sociales en la que calificó la conversación como “muy buena”, Trump afirmó que se organizarán conversaciones de seguimiento con su equipo económico y que él y Xi se hicieron mutuas invitaciones para visitar sus respectivos países.
Trump afirmó que la llamada se centró casi exclusivamente en el comercio, sin tocar otros temas geopolíticos como Irán y Ucrania. La llamada “tuvo un resultado muy positivo para ambos países”, escribió Trump en Truth Social.
La llamada se produce tras un largo periodo de silencio entre ambos, y la discrepancia en cómo cada parte se refirió —o no— a la llamada antes de que esta sucediera no hizo más que evidenciar la creciente brecha entre las dos economías más grandes del mundo.
Trump afirmó que la llamada se centró casi exclusivamente en el comercio, sin tocar otros temas geopolíticos como Irán y Ucrania. La llamada “tuvo un resultado muy positivo para ambos países”, escribió Trump en Truth Social.
La llamada se produce tras un largo periodo de silencio entre ambos, y la discrepancia en cómo cada parte se refirió —o no— a la llamada antes de que esta sucediera no hizo más que evidenciar la creciente brecha entre las dos economías más grandes del mundo.
Durante la llamada, Xi instó a que Estados Unidos y China “busquen resultados beneficiosos para ambas partes en un espíritu de igualdad y respeto mutuo”, al tiempo que instó a Washington a “eliminar las medidas negativas adoptadas contra China”, según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de China.
“Recalibrar la dirección del gigantesco barco de las relaciones entre China y Estados Unidos requiere que tomemos el timón y fijemos el rumbo correcto”, declaró Xi a su homólogo estadounidense.
La tensión entre ambas partes ha ido en aumento en las semanas posteriores a que acordaran una tregua comercial de 90 días el mes pasado, lo que puso fin a una escalada arancelaria. Trump acusó a China la semana pasada de “violar” el acuerdo, una acusación que Beijing ha negado, mientras que acusó a Estados Unidos de tomar medidas para “socavar gravemente” ese consenso.
En sus dichos posteriores a la llamada, Trump destacó el tema de los minerales de tierras raras, a los que China había impuesto restricciones, como un área en la que logró avances con su homólogo.
“Ya no debería haber dudas sobre la complejidad de los productos de tierras raras”, escribió Trump.
Añadió que “próximamente” se celebrará una reunión entre los equipos económicos en un lugar por determinar. Y añadió que los líderes esperan con interés visitarse.
“Durante la conversación, el presidente Xi gentilmente nos invitó a la primera dama y a mí a visitar China, y yo correspondí. Como presidentes de dos grandes naciones, esto es algo que ambos esperamos con interés”, escribió Trump.
El consenso de Ginebra
Funcionarios estadounidenses habían señalado en los últimos días que una llamada entre ambos líderes podría impulsar el progreso de las próximas negociaciones comerciales, que parecían haberse estancado tras la tregua inicial alcanzada en Ginebra.


