WASHINGTON.-Los Estados Unidos impondrá un 1 % de impuesto a las remesas luego de que el Senado aprobara el nuevo plan fiscal del presidente Donald Trump, que originalmente buscaba que el gravamen fuera de un 5 %.
La drástica reducción representa un alivio para los migrantes que envían dinero a América Latina, que para países como Haití representa alrededor de un 15 % de su Producto Interno Bruto (PIB).
En República Dominicana, las remesas representan un 7 % del PIB.
Ese porcentaje, aunque alto, era inferior al 5 % previsto en la versión inicial del proyecto de ley.
«Se impone a cualquier transferencia de remesas un impuesto equivalente al 1 % del importe», se lee en el texto adoptado por los senadores por estrecho margen.
Si la Cámara de Representantes da luz verde, se aplicaría a las transferencias realizadas a partir del 31 de diciembre de 2025.
El impuesto deberá ser pagado por el titular de la transferencia.
El impuesto
El impuesto queda limitado a las transferencias en dinero en efectivo y en «instrumentos similares», por ejemplo, un cheque de caja.
Los republicanos de Trump tienen una estrecha mayoría en la Cámara Baja, pero varios conservadores ven con malos ojos el proyecto porque dispara el déficit federal e incluye colosales recortes en seguro de salud impopulares entre los votantes.
Remesas en RD
Las remesas recibidas en la República Dominicana totalizaron 4,903.0 millones de dólares entre enero y mayo de 2025, lo que representa un incremento del 11.9 % respecto al mismo período del año anterior, según datos publicados por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) el pasado mes de junio.
A pesar del alivio por la reducción al 1%, el economista Daniel Pérez Liston advierte que “el impacto aún es significativo” para muchas economías latinoamericanas.
El proyecto aún debe regresar a la Cámara de Representantes y luego al escritorio del presidente para su firma final.
México, que recibió 60 mil millones de dólares en remesas solo en 2024, anunció que este viernes revelará un plan para reembolsar el 1% a quienes cobren en sucursales del Banco del Bienestar.
Mientras tanto, tanto quienes envían como reciben remesas cruzan los dedos para que el impuesto no vuelva a subir.


