WASHINGTON.-La Administración del presidente, Donald Trump, no renovará la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) para al menos 72,000 hondureños y 4,000 nicaragüenses que expiró este 5 de julio, de acuerdo a dos documentos oficiales previstos a publicarse el martes en el registro federal, que indican que las condiciones bajo las que se otorgó el alivio a ambos países tras el devastador paso del Huracán Mitch ya no se cumplen.
Nacionales de Honduras y Nicaragua fueron beneficiados con el TPS desde 1999, tras el mortal paso del Huracán Mitch que asoló Centroamérica en 1998 y dejó miles de muertos en la región, luego de que sus Gobiernos alegaran la devastación tras la tragedia y la ausencia de condiciones para el retorno de sus ciudadanos.
Pero tras una revisión actual de las condiciones de ambos países, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, “ha determinado que las condiciones que apoyaban la designación de Nicaragua para el TPS el 5 de enero de 1999 sobre la base de desastre ambiental debido al huracán Mitch ya no son válidas”. Lo mismo para Honduras, de acuerdo a otro documento.
Los permisos de trabajo otorgados bajo el programa seguirán siendo válidos durante un “período de transición” de 60 días, hasta inicios de septiembre, de acuerdo a los comunicados que indican que los beneficiarios deberán buscar otras vías para legalizar su estatus en Estados Unidos.
Noem citó el progreso en obras de infraestructura en ambos países durante los últimos 25 años para justificar su decisión, así como la colaboración de los gobiernos en el retorno de sus ciudadanos deportados desde Estados Unidos.
Como “evidencia de la disposición de Honduras a acoger de nuevo a sus nacionales”, el documento menciona el programa Hermano, Hermana, Vuelve a Casa, que busca “apoyar a los hondureños deportados de Estados Unidos” con dinero, alimento y acceso a programas de empleo.
“El Estatus de Protección Temporal fue diseñado para ser eso: temporal”, dijo Noem a la cadena Fox News Digital. La funcionaria insistió en que tanto Nicaragua como Honduras, a quien consideró un “maravilloso aliado” de la Administración Trump, “han dado todos los pasos necesarios para superar el impacto del Huracán Mitch”.
No es la primera vez que Trump busca eliminar el TPS para Honduras y Nicaragua: en enero de 2018 se anunció el fin del programa, una decisión que se enfrentó a litigios legales.

En junio de 2023, bajo la Administración del expresidente Joe Biden, el Departamento de Seguridad Nacional rescindió la orden de su predecesor y extendió el TPS por otros 18 meses, desde enero de 2024 hasta el 5 de julio de 2025.
“Desde su designación inicial en 1999, el TPS para Nicaragua se prorrogó 13 veces consecutivas (por períodos de 12 o 18 meses cada vez) bajo la misma base estatutaria de desastre ambiental”, detalla el documento.
En los últimos años, activistas y organizaciones exigieron al Gobierno la designación del TPS para Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala, una petición a la que se sumó el Caucus Hispano del Congreso en 2023.
En el caso de Nicaragua, se alegaba que el país cumplía con los parámetros para una nueva designación del TPS tras la crisis sociopolítica y la represión gubernamental en 2018 que provocó “un éxodo sin precedentes” de al menos 800,000 nicaragüenses, según datos del Colectivo Nicaragua Nunca Más.
El TPS es designado a aquellos países que enfrentan situaciones que impiden a sus ciudadanos regresar de forma segura y que pueden incluir conflictos armados, desastres naturales u “otras condiciones extraordinarias y de carácter temporal”.
Tras la decisión de la Administración Trump, miles de nicaragüenses y hondureños —muchos de los cuales viven en el país desde hace más de 20 años— quedarían sin protección para una deportación a menos que cuenten con otro camino a la residencia permanente.


