NUEVA YORK.- Maurene Comey, abogada del Departamento de Justicia e hija del exdirector del FBI James Comey, fue despedida de su cargo como Fiscal Federal Adjunta en el Distrito Sur de Nueva York, según confirmaron a NBC News cuatro fuentes familiarizadas con el asunto.
Según su página de LinkedIn, ocupó el cargo durante más de una década.
Una fuente familiarizada con el despido afirmó que Comey fue despedida en virtud del «Artículo 2». Este artículo de la Constitución de los Estados Unidos establece la facultad del presidente para nombrar funcionarios federales en los tres poderes del gobierno.
Politico fue el primer medio en informar sobre el despido de Comey.
Un portavoz del Distrito Sur de Nueva York declinó hacer comentarios.
Comey había participado en procesos judiciales de alto perfil en los últimos años, incluyendo el caso contra Sean «Diddy» Combs a principios de este año, así como los procesos contra Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell.
Fuentes citadas por el portal de noticias Politico así como por el diario The New York Times han confirmado que las autoridades estadounidenses han cesado a esta fiscal que en 2019 presentó junto a otros magistrados cargos de tráfico sexual de menores contra Epstein, quien se suicidió posteriormente en la cárcel mientras esperaba el juicio por las acusaciones, y contra Maxwell, que ha sido condenada a 20 de prisión en el mismo caso.
Los motivos del despido no han trascendido si bien cabe recordar que el puesto de Comey depende la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, que en los últimos días ha recibido numerosas críticas por parte del movimiento MAGA (Make America Great Again) por falta de transparencia, después de que el FBI y el Departamento de Justicia concluyeran que no existe una «lista de clientes» -conocida como ‘lista Epstein’- que recoja los nombres de todas las personalidades involucradas en las fiestas organizadas por el multimillonario neoyorquino y en la red de tráfico de menores.
El propio presidente, Donald Trump, solicitó dar carpetazo a esta investigación en lo que ha considerado en distintas ocasiones como un intento de desestabilizar al Gobierno. De hecho, ha acusado al exdirector del FBI James Comey, padre de la ahora destituida fiscal, y a rivales políticos de «inventar» ese contenido


