SANTO DOMINGO. -Conozco la génesis del CDP, Colegio Dominicano de Periodistas. Estuve en la redacción estilística e ideas de la Ley 10-91, del 7 de mayo del 1992.
Soy uno de los miembros fundadores CDP-Nacional. Igualmente, fundador y primer secretario general del CDP, seccional (Julio Santos Suriel), municipio de Haina; primerísima jurisprudencia gremial en República Dominicana y extranjero con el nombre de un periodista.
Con valor moral-ético y sinceridad, puedo analizar la carencia de credibilidad de las Elecciones Generales Ordinarias del CDP, para el bienio correspondiente.
De unos 4,800 miembros, solamente sufragaron 1,300. Lo que precisa el 74 por ciento se abstuvo de votar.
El ganancioso de estas elecciones recibió la friolera 618 sufragios, o sea, 48 por ciento. El segundo: 435. Indica el 33 por ciento. Tercero: 248. Es decir, 19 por ciento.
Esta abstención alarmante del 74 por ciento, es el signo más elocuente de la falta de visión nacional del periodismo, de proyectos o propósitos definidos, carencia de innovación, reingeniería gerencial-administrativa; nuevos dirigentes, cerebros lúcidos. La cualificación interna e integral del gremialismo moderno es nulidad total.
El CDP para seguir existiendo necesita salir de la UCI, Unidad Cuidados Intensivos. Un drama cómico de parcialidad y subrogaciones de la Comisión Nacional Electoral (CNE). Unas Elecciones Generales Ordinarias repletas de estiércol o cieno…
Este 74 por ciento faltante en las votaciones institucionales es el quiebre, caída libre o arrecife de la crisis de credibilidad e irrespeto en el CDP. Es una historia que lacera la representatividad del periodismo dominicano.
Maguá Moquete Paredes es licenciado en Ciencias de la Comunicación Social (Summa Cum Laude). Tres (3) maestrías. Con estudios especializados en la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ), Santa Fe de Bogotá, D.C. Colombia. MMP.


