En Sicilia, la Guardia di Finanza (policía financiera y de fronteras italiana) informó de una operación de rescate en el volcán Etna.
Según un comunicado de la unidad de Nicolosi, una patrulla de socorro alpino avanzó a pie —tras quedar sus vehículos bloqueados por 1,5 metros de nieve— para auxiliar a una familia de turistas suizos, incluida una niña de cuatro años, que presentaban síntomas de hipotermia.
En la provincia de Messina, un conductor resultó herido al ignorar las restricciones de paso y caer con su coche en un socavón abierto por la fuerza del oleaje en el paseo marítimo.
La Protección Civil siciliana calificó de “sin precedentes” la situación en el litoral de Catania, donde se registraron olas de hasta seis metros que hundieron varias embarcaciones pesqueras en el puerto.
En Cerdeña, la emergencia se concentra en el área de Cagliari, la capital regional. El viento, con rachas de hasta 120 km/h, empujó el mar hacia urbanizaciones costeras como Frutti d’Oro, donde se evacuó preventivamente a personas con movilidad reducida.
La Protección Civil regional indicó que varias presas, entre ellas la de Flumendosa, se encuentran bajo “vigilancia reforzada” para prevenir desbordamientos.
Los servicios meteorológicos prevén que la inestabilidad asociada a Harry continúe hasta el jueves, mientras que las islas menores, como las Eolias, permanecen incomunicadas por mar desde hace 24 horas.


