NUEVA YORK.-Tras 23 días de huelga, cerca de 15,000 enfermeros de los tres principales sistemas hospitalarios privados de Nueva York mantienen el paro. Así mismo, grupos de personal de salud marcharon hacia la oficina de la gobernadora Kathy Hochul en Manhattan.
Los trabajadores exigen mejoras salariales frente a la inflación y niveles de personal seguros para evitar la violencia laboral. Mientras el sindicato denuncia condiciones críticas, las administraciones hospitalarias califican las demandas de «poco realistas» en el paro más largo del sector en la historia de la ciudad.
Cientos de enfermeras marcharon el lunes por Manhattan en el inicio de la cuarta semana de su huelga y exigir a la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, una mayor intervención para poner fin al conflicto laboral.
Vestidas de rojo, el color de su sindicato, las manifestantes se concentraron en la planta principal de la Grand Central Terminal antes de recorrer más de una docena de cuadras hasta la oficina de la gobernadora, ubicada en un rascacielos de la calle 55 y la Tercera Avenida, publicó PIX11.
“He sido enfermera durante 47 años”, afirmó Carol McGowan, quien sostuvo que el personal de hospitales como Mount Sinai, NewYork-Presbyterian y Montefiore no está siendo valorado y que la seguridad de los pacientes se ve comprometida.
“Estoy lista para luchar y seguiré luchando”, añadió.
Al llegar a la oficina de Hochul, las enfermeras ocuparon la plaza frente al edificio y parte de la cuadra opuesta. Allí, varias oradoras criticaron una orden ejecutiva firmada por Hochul antes del inicio de la huelga que permitió contratar enfermeras viajeras para sustituir a parte de las casi 15,000 profesionales que abandonaron sus puestos.
Hilda Haynes-Lewis, enfermera practicante con 35 años en Montefiore, aseguró que tanto durante la huelga como en los años previos los centros médicos han puesto en riesgo la salud de los pacientes.
Explicó asimismo que con frecuencia debe atender a personas ubicadas en camas en los pasillos por falta de habitaciones y que algunas áreas fueron convertidas en consultorios, reduciendo la capacidad de hospitalización.
“Por eso caminé 15 cuadras para llegar a la oficina de la gobernadora. Por eso no me han pagado en semanas”, dijo Haynes-Lewis, quien además defendió la huelga como una vía para mejorar las condiciones.
Las enfermeras también reprocharon que Hochul no haya visitado las líneas de piquete, a diferencia de otros dirigentes como el alcalde Zohran Mamdani, el senador Bernie Sanders y varios funcionarios electos.
A su juicio, esto refleja una falta de compromiso con sus reclamos, entre los que destacan mayor seguridad hospitalaria, más personal por turno, mantenimiento de los beneficios de salud y aumentos salariales.
Por su parte, el director ejecutivo de Mount Sinai, Brendan Carr, indicó que el sindicato Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York respondió a la oferta más reciente y que el hospital presentó una contraoferta
“Creo que ambas partes están superando su frustración para encontrar una solución, y espero que haya mucha más actividad esta semana”, afirmó.


