SANTO DOMINGO.-Este domingo 8 de febrero se cumplen 10 meses de un hecho que no solo enlutó al país, sino al mundo entero. Lo que era un momento de celebración amenizada por Rubby Pérez se convirtió en angustia, desesperación y tristeza, y nos referimos a aquella noche donde el techo de la destacada discoteca Jet Set se desplomó, dejando 236 muertos y 180 heridos.
Los meses han pasado, pero esta fecha está marcada por cada víctima y el dolor de sus familiares que hasta el día de hoy no han tenido respuesta y piden al Estado dominicano que se haga justicia.
El Movimiento Justicia Jet Set realizará este domingo 8 de febrero, a las 10:00 de la mañana, un acto de oración y memoria en las ruinas de la discoteca, misa que será presidida por el Padre Rogelio Cruz.

Misa
Se recuerda, que durante el pasado mes de enero el Movimiento llevó a cabo una marcha pacífica rumbo al Palacio Nacional en memoria a las personas que perdieron la vida tras el derrumbe del techo del centro de entretenimiento y exigiendo transparencia en el proceso judicial.
El juez del primer juzgado de la Instrucción declaró inadmisible por haber sido sometido fuera del plazo legal, el recurso con el que los hermanos Antonio y Maribel Espaillat procuraban que dos peritos propuestos por ellos realizaran una nueva evaluación de las causas que provocaron el colapso. Con el contraperitaje se proponían demostrar que la tragedia ocurrida no fue un “homicidio involuntario” como lo calificó el Ministerio Público.
De acuerdo con la acusación, los imputados incurrieron en negligencia grave en la operación del establecimiento, pese a tener conocimiento directo de los problemas estructurales del techo, evidenciados mediante reportes internos, fotografías, videos y comunicaciones de empleados.

Las investigaciones señalan que la estructura fue sobrecargada con la instalación de seis sistemas de aire acondicionado de entre 15 y 20 toneladas cada uno, así como tinacos de agua, sin que existieran estudios técnicos que certificaran la capacidad del edificio para soportar ese peso adicional.
El juicio preliminar contra los propietarios de la discoteca estaba previsto para iniciar el 12 de enero, pero la audiencia fue aplazada por el juez Raymundo Mejía para el 16 de marzo luego de acoger un pedimento presentado por los abogados de las víctimas y querellantes, quienes alegaron que no fueron notificados de la acusación.
Actualmente, Antonio y Maribel Espaillat cumplen una medida de coerción consistente en una garantía económica de RD$50 millones, presentación periódica ante el tribunal e impedimento de salida del país.
Mediante un comunicado, ambos expresaron su pesar por el “dolor humano” provocado por el colapso de la discoteca, una tragedia que, según reconocieron, ha impactado de manera irreparable a numerosas familias y ha marcado profundamente sus propias vidas.

Entre las víctimas mortales también se encontraban los expeloteros Octavio Dotel y Tony Blanco, el diseñador Martín Polanco, la ejecutiva bancaria Alexandra Grullón y su esposo Eduardo Guarionex Estrella, así como la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz, quien fue la primera en alertar al presidente Luis Abinader sobre la ocurrido.



