La comparecencia reciente del presidente Abinader, hablando de la crisis mundial y su impacto en la economía de la RD, debió tomar acciones claras y determinantes en consonancia con la gravedad y la situación real que vive el mundo.
La oposición política manipula y lo ataca porque el presidente, al dirigirse al país, no fue al fondo de la problemática y apenas atacó al pueblo con ajustes.
Debió tomar las siguientes medidas:
1.- A partir de hoy se eliminan los barrilitos y cofrecitos.
2.- Se elimina el derroche y el financiamiento con fondos públicos a los partidos políticos y se adecenta su vida mafiosa; que se rasquen con sus uñas, porque no habrá dinero para campañas electorales insulsas y de oro, moción a bandidos corruptos.
3.- Eliminar los subsidios a combustibles a grandes grupos económicos y cómplices.
4.- Todas las pensiones escandalosas otorgadas a zánganos y vivos, de cientos de miles y hasta millones de pesos, sean rebajadas. Gente que no tiene méritos para desfalcar mensualmente el salario. (Que las rebaje al 50%) y que no toque a meritorios y honestos exservidores públicos, cuyas pensiones no llegan ni a $50,000 pesos devaluados y enfermos en medio de inflación descomunal.
5.- Frenar los gastos innecesarios y la vida de príncipes de los funcionarios de su gobierno, dilapidando fondos de nuestros impuestos, que debían ser usados y aplicados en resolver endémicos problemas de salud, infraestructura y otros temas.
En síntesis:
No puede golpearse al ciudadano común y, en cambio, no se tocan a encumbrados sectores y grandes intereses que se comen el presupuesto nacional; redoblar acciones para apoyar e incentivar la producción alimentaria en nuestros campos.
Así saldríamos todos a acompañar al Gobierno dominicano en estos difíciles momentos que vive la humanidad.
¡Que Dios nos acompañe, uff!


