La crisis de los New York Mets ha dejado de ser una simple mala racha para convertirse en una preocupación real dentro de la temporada. La derrota del domingo en el Wrigley Field, por 2-1 ante los Chicago Cubs, no solo evidenció sus problemas, sino que confirmó un momento crítico: once derrotas consecutivas, igualando su peor registro desde 2004.
El desenlace fue especialmente doloroso. Con ventaja mínima en el noveno inning, el cerrador Devin Williams no logró sostener el resultado. El exjugador neoyorquino Michael Conforto empató el encuentro con un doble impulsor, forzando entradas extras. En ese escenario, los Mets volvieron a mostrar sus limitaciones ofensivas y terminaron cediendo tras un elevado de sacrificio que selló la remontada de Chicago.
Los Mets no pierden 12 seguidos desde 2002.

José Ramírez dispara dos jonrones y Junior Caminero uno; Framber Valdez y Eury Pérez ganan
La apuesta de la directiva, encabezada por David Stearns, fue ambiciosa durante la temporada baja, incorporando talento de primer nivel con aspiraciones claras de Serie Mundial. Sin embargo, el rendimiento actual dista mucho de esas expectativas.
Historia
La preocupación crece si se observa el contexto histórico: muy pocos equipos han logrado clasificarse a la postemporada tras encadenar una racha similar, y ninguno lo ha conseguido después de doce derrotas consecutivas. Con balance de 7-15, los Mets se encuentran entre los peores registros de la liga y obligados a reaccionar de inmediato.
Solo tres equipos han perdido 11 juegos consecutivos en una temporada y aun así han llegado a la postemporada, los Gigantes de Nueva York de 1951, los Bravos de 1982 y, más recientemente, los Dodgers de 2017. Ningún equipo ha clasificado tras perder 12 o más seguidos. Los Mets (7-15) están empatados con el peor récord de Grandes Ligas.


