BERLIN.-El sospechoso del ataque mortal ocurrido durante el Orgullo de Berlín —que dejó una persona fallecida y 29 heridas— murió abatido por la policía durante un enfrentamiento el domingo en las afueras de la ciudad, informaron las autoridades.
Abdul Ballout, un ciudadano alemán de origen libanés de 21 años, perdió la vida tras una búsqueda que se prolongó durante casi 24 horas después del ataque en el centro de Berlín.

La fiscalía de Berlín señaló que el sospechoso había intentado anteriormente unirse al grupo militante Estado Islámico.
En un video publicado en la red social X, la policía de Berlín dijo que alrededor de las 6:00 pm, hora local, se localizó en una zona de huertos urbanos de Spandau al sospechoso del ataque ocurrido ayer en el Tiergarten, un parque público de Berlín.
Se sospecha que Ballout embistió con una furgoneta a una multitud cerca del festival del Orgullo LGBTQ+ de Berlín el sábado por la noche y que, posteriormente, acuchilló a otras personas con un machete, en lo que las autoridades consideran un ataque terrorista islamista extremista.

Dobrindt cifró en 29 el número total de heridos. El ataque se perpetró a unos cientos de metros de una fiesta, cerca de la Puerta de Brandeburgo, que debía poner fin al festival del Orgullo LGBTQ+ de la ciudad.
Ballout nació en Alemania, según indicó el ministro. Su madre obtuvo la nacionalidad en 2002, tres años antes de que él naciera.
Ashley Jump, residente en el Reino Unido de 26 años, había viajado a Berlín para el desfile del Orgullo del sábado, pero se había marchado de las celebraciones antes del ataque. Regresó el domingo para depositar flores en un memorial cercano al lugar de los hechos, en señal de apoyo a la comunidad LGBTQ+.
“Nunca nos borrarán, nunca desapareceremos”, afirmó. “Hemos existido desde que existe la humanidad. Y mientras exista la humanidad, nosotros existiremos. No nos eliminarán”.

Ballout viajó al Líbano en 2025 con el objetivo de dirigirse a Siria para unirse al grupo Estado Islámico, según informaron el domingo los fiscales de Berlín.
Allí entró en contacto con varias personas que se presumía que eran miembros del grupo militante —o al menos eso creía él, según los fiscales—. Fue detenido en el Líbano el año pasado y condenado por un tribunal militar a tres meses de prisión por delitos que incluían la incitación a conflictos religiosos y sectarios.
Regresó a Alemania tras cumplir su condena, momento en el que fue detenido en el aeropuerto de Berlín.
En mayo, un tribunal de menores de Berlín condenó a Ballout por preparar un acto grave de violencia que ponía en peligro al Estado, así como por publicar propaganda del Estado Islámico en su cuenta de Instagram, entre otros cargos, según señalaron los fiscales.
El tribunal impuso una pena suspendida de un año y diez meses de internamiento en un centro juvenil, sentencia que fue recurrida por la fiscalía de Berlín.
Fue puesto en libertad a la espera de la resolución del recurso de apelación.



