NUEVA YORK.-Chirayu Rana, exbanquero de JPMorgan, uno de los mayores bancos de Estados Unidos, ha ampliado ante un tribunal federal de Nueva York la demanda que había presentado en abril contra JPMorgan y su antigua supervisora, Lorna Hajdini, informa Daily Mail.
El nuevo documento contiene 21 acusaciones y aporta relatos más detallados, mensajes, correos electrónicos, imágenes y la declaración jurada de un amigo que describe un intento de involucrarlo en un trío. La demanda también detalla acusaciones de racismo y amenazas anónimas. Hajdini y JPMorgan niegan las acusaciones.
Rana asegura que Hajdini, de 37 años, comenzó a manipularlo y a aislarlo tras convertirse en su supervisora en 2024. Según su relato, ella le advirtió: «Eres totalmente mío», lo manoseó y utilizó su autoridad, valiéndose de amenazas y de su influencia sobre sus tareas laborales para forzarlo a mantener contactos sexuales sin su consentimiento.
El exempleado también asegura que Hajdini adulteró una de sus bebidas con una sustancia destinada a mejorar el rendimiento sexual sin su conocimiento ni consentimiento. Según la demanda, ella admitió posteriormente que le había dado «algo».
La noche descrita por un testigo
El episodio ocurrió en Manhattan a finales de septiembre de 2024 en el apartamento de un familiar de Rana. Un amigo del banquero declaró bajo juramento que Hajdini llegó visiblemente ebria, apareció poco después completamente desnuda, se sentó en el sofá, encendió un cigarrillo y exigió: «Chirayu me pertenece, así que será mejor que te unas».
El hombre rechazó repetidamente la propuesta. Después escuchó a Rana decir tras una puerta cerrada: «No, esto no está bien», «tienes que irte» y «por favor, para». Cuando Hajdini abandonó el apartamento, Rana salió temblando y en estado de conmoción, según el testimonio recogido en la demanda.

Rana, de origen nepalí, también denuncia insultos racistas y mensajes anónimos en los que lo llamaban «chico marrón». En ellos le deseaban suerte para encontrar otro trabajo, le decían que regresara a su país y lo amenazaban con denunciar a su familia ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.


