SANTO DOMINGO.-A partir de los 60 años se inicia la curva ascendente que aumenta las probabilidades de la ocurrencia de un accidente cerebrovascular (ACV), aunque, en los últimos años se han evidenciado episodios en pacientes entre 15 y 48 años.
Así lo asegura el doctor José Joaquín Puello, maestro de la Medicina en el área de neurocirugía, quien recibió este sábado un homenaje por su trayectoria durante la celebración del Simposio Nacional sobre el Manejo Integral del ACV, organizado por la Unidad de Cateterismo y Arritmias y Marcapasos Cruz Jiminián.
Durante su discurso, Puello resaltó que, en el mundo, aproximadamente entre 16 y 20 millones de personas sufren un ACV cada año, cifra que va en alza, ya que para el año 2030, la estimación es que suba a 77 millones de personas.
En el caso de República Dominicana, dijo que la prevalencia es de 183 pacientes por cada 100,000 habitantes, lo que lleva a estipular que, al año, se presentan entre 20,000 a 22,000 casos, con una alta mortalidad.
Se presenta cuando se produce una interrupción del flujo de sangre hacia el cerebro, pudiendo ser de dos tipos:
- Isquémico, que ocurre en el 85 % de las ocasiones, cuando un coágulo detiene la circulación de la sangre y nutrientes. También recibe el nombre de infarto cerebral.
- Hemorrágico, conocido comúnmente como derrame cerebral, ocurre en el 15 % de los casos y se presenta tras una ruptura de los vasos sanguíneos.

El también director de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar mostró preocupación por las comorbilidades que elevan los factores de riesgos. Entre ellas citó: la hipertensión, la diabetes, el sedentarismo, el tabaquismo y la dieta rica en grasas.
«Estamos frente a una verdadera pandemia. Los accidentes cerebrovasculares están alcanzando el número uno de los trastornos de salud pública más importantes», agregó.
1.9 millones de neuronas muertas cada minuto
La emergencióloga Abilquis Escoto explicó el «ABC del ACV», declarando que por cada minuto que un paciente dure sin recibir tratamiento pierde 1.9 millones de neuronas.
De igual modo, comparó data local con otros países, destacando que en Europa entre el 20 a 35 % de los pacientes recibe tratamiento agudo para los ictus, cuando en República Dominicana la cifra apenas alcanza entre 2 a 5 %.
«El 50 % de los ACV se previene cuando la presión arterial se mantiene controlada», advirtió.
Alto costo de tratamiento
La doctora Minelly Rodríguez, en su charla titulada «Realidad del ictus en República Dominicana» comentó que la atención de un primer episodio de ACV en un paciente puede ascender a los 700,000 pesos, incluyendo Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), tratamientos y la rehabilitación posterior, constituyendo una carga al sistema de salud de hasta 54,000 millones de pesos cada año.
Las primeras señales de alarma serán un paciente que hable estropajoso, que se le tuerza la boca o que se le muera la mitad del cuerpo.
Rodríguez hizo un llamado de atención a los pacientes a que no se queden en sus casas, ya que la costumbre del dominicano es la de automedicarse o tomarse un té recomendado por algún familiar o vecino, y cuando se habla de ictus cada segundo cuenta.
Entre las limitaciones para una óptima atención enunció:
- Escasez en las unidades especializadas en ictus.
- Poco acceso oportuno a trombólisis o trombectomía, los tratamientos utilizados para disolver o remover los coágulos sanguíneos en el cerebro, sobrepasando la ventana de 4.5 horas luego de ocurrido el evento.
- Pacientes que habitan en zonas rurales y provincias distantes que no llegan a tiempo porque la mayoría de centros para ictus se encuentran en Santo Domingo y Santiago.
- La necesidad de hacer mejoras a la cobertura de los seguros médicos para atención en la fase aguda y post ictus.
Atención primaria
De su lado, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, comentó que desde el pasado año se ha volcado el enfoque hacia la prevención y la atención primaria para captar a los pacientes antes de que se produzca el ACV.
Para ello se realizan las jornadas «Más Salud y Esperanza» por diferentes provincias del país ofreciendo consultas e imágenes médicas; se han realizado mejoras a la Estrategia Hearts para pacientes con hipertensión y diabetes y se han fortalecido los protocolos clínicos para el manejo de estas enfermedades crónicas no transmisibles.
«El ictus no da tiempo, tenemos que empezar a trabajar», dijo al referirse a la ventana de acción que tan solo es de 4.5 horas luego de que el paciente empieza a presentar síntomas de que está sufriendo un ACV.
Prevención del ACV
Para prevenir un ACV es vital conocer los signos de alerta y actuar rápido.
Controla tu presión arterial, azúcar y colesterol, lleva una alimentación saludable, haz ejercicio regularmente y duerme bien; evita el tabaco y el alcohol en exceso, y mantén bajo control el estrés.
Ante cualquier síntoma, busca atención inmediata: en el ACV, el tiempo es cerebro.


