SANTO DOMINGO.-La reciente postura del ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, contra el consumo de refrescos ha generado críticas y cuestionamientos en distintos sectores, que consideran que el funcionario ha optado por impulsar una campaña negativa en lugar de promover una estrategia equilibrada de educación alimentaria.
Durante sus declaraciones públicas, Atallah arremetió contra las bebidas gaseosas, señalándolas como uno de los principales factores asociados a problemas de salud como la obesidad y la diabetes. Sin embargo, su discurso ha sido interpretado por algunos sectores como una ofensiva directa contra una industria que genera miles de empleos y aporta importantes ingresos fiscales al país.
Incluso el anuncio generó un Lío en El Palacio Nacional, Desata los Demonios En Plena Semana Santa.


