De acuerdo con la acusación, la investigación reveló que los propietarios del establecimiento agravaron su responsabilidad al sobrecargar la estructura del techo con equipos de climatización de gran volumen y tinacos de agua, sin realizar los estudios técnicos necesarios que garantizaran la resistencia estructural del edificio.
Asimismo, las autoridades sostienen que los imputados habrían ignorado advertencias internas sobre el deterioro del techo, priorizando el ahorro de recursos económicos, pese a los riesgos evidentes para la seguridad de clientes y empleados.

Las pesquisas concluyen que el colapso del techo del Jet Set Club se produjo como consecuencia de una sobrecarga estructural derivada de la instalación de equipos pesados sin los estudios técnicos previos requeridos, lo que desembocó en una de las peores tragedias ocurridas en un centro de entretenimiento en la República Dominicana.


