QUITO.-Eran aproximadamente las 22:50 del martes 10 de marzocuando una fuerte explosión interrumpió la música y sembró el caos en una discoteca de la Zona Rosa en Machala. La detonación derribó paredes y ventanas, mientras la potente onda expansiva expulsó hacia la calle las puertas metálicas y derrumbó parte de la escalera de acceso al segundo piso del establecimiento.
El estruendo se escuchó a varias cuadras del lugar y provocó daños en las ventanas de al menos cuatro viviendas cercanas. En el interior del centro nocturno, el estallido desató gritos, confusión y una estampida de clientes que salieron corriendo en busca de un lugar seguro.
“Algunas personas con fusiles se pusieron en la puerta y eh, pusieron, tuvieron que haber puesto la bomba en el descanso, pues porque fue ahí la humadera y por eso obviamente las escaleras del descanso actualmente no existen debido a la detonación”, relató.
Mientras tanto, los agentes de Criminalística y del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) inspeccionaban el lugar y removían escombros en busca de restos del artefacto explosivo. La zona fue acordonada y cerrada al tránsito vehicular en un radio de una cuadra durante cuatro horas.
La madrugada del miércoles 4 de marzo de 2026, desconocidos detonaron un artefacto explosivo en el local de venta de celulares de la presentadora de farándula Conny Garcés, ubicado en Urdesa Central, Guayaquil.

El hecho se dio a conocer desde tempranas horas, sin embargo, en un primer momento no se había detallado su nexo con la también modelo e influencer ecuatoriana.
El ataque ocurrió después de que Conny Garcés anunciara el cierre temporal del local comercial, argumentando motivos de fuerza mayor y la transición a una modalidad de ventas 100% digital.
En el lugar del ataque se halló un panfleto
En la escena del atentado de este miércoles, las autoridades recolectaron un panfleto que contenía la fotografía de la presentadora junto a la de otro individuo ajeno al ámbito público.
El documento impreso mencionaba una presunta deuda como móvil del ataque y exigía el pago de la misma.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha emitido un pronunciamiento oficial que confirme si el caso está siendo investigado bajo la modalidad de extorsión o «vacunas», ni ha validado la veracidad de la deuda mencionada en los panfletos.
El personal de criminalística acudió al sitio para levantar los indicios correspondientes y evaluar los daños materiales en la fachada del local.
Este ataque con explosivos ocurre a apenas dos cuadras del lugar donde el pasado 27 de febrero se registró un atentado similar.


