
Esta es la era de Donald Trump y de Estados Unidos. La era de la “limpieza” del Caribe: cero tolerancia a la corrupción, al narcotráfico, al lavado y a los narcopolíticos.
No hay dudas: Trump es aliado de República Dominicana, pero cada día se distancia más de personas y países vinculados a cosas raras, negocios turbios y amistades peligrosas. Los que han sonado —directa o indirectamente— ligados al narcotráfico, que se preparen: el futuro no pinta bien.
Y quienes protegen corruptos o lavan dinero sucio, tarde o temprano tendrán que rendir cuentas ante Estados Unidos. Esto ya empezó con la intervención de la DEA en República Dominicana… y si eso pasó con su propio hijo, prepárense para el tablazo que viene.
No se engañen, no todo es azul ni maravilla. Poco a poco, las piezas van cayendo donde tienen que caer.
Una vez más lo reiteramos, nuestro país, sus autoridades y sus acciones están bajo la lupa del águila imperial. Y sí, apoyamos las operaciones de Trump. Aquí nadie está mirando para otro lado.
El mensaje de la embajadora Leah Francis Campos no fue diplomático ni decorativo. Fue claro, directo y cortante. De esos que no necesitan explicaciones. Y como dice el viejo refrán latino: a buen entendedor, pocas palabras bastan.
Al canciller dominicano Roberto Álvarez, solo un recordatorio: en República Dominicana hace siglos que no hay indios. Aquí nadie se traga excusas rebuscadas ni cuentos mal armados. Puede buscarle la quinta pata al gato, pero la gente no es tonta.
Y al presidente Luis Abinader hay que decirle algo sin rodeos: abra bien los ojos. La política del presidente Trump, guste o no, es cero tolerancia con la corrupción, el narcotráfico, el lavado de activos y la narcopolítica. No hay medias tintas. No hay excepciones.

¡Advertencia! A este medio llegó un mensaje de un oficial superior de la Policía Nacional (nos reservamos el nombre), que labora en el tercer piso de la sede central. Lo advertimos claramente: es una versión atribuida a una fuente interna, no un hecho probado. Pudo haber sido perfectamente un robot imitando la voz de ese oficial. Para montar ese tipo de show, la inteligencia artificial va adelante… bien adelante. Hoy cualquiera fabrica una voz, arma un teatro y vende un cuento como si fuera real.
Según ese oficial, el general Andrés Cruz Cruz sería designado como próximo jefe de la Policía Nacional, “píquele a quien le pique”, respaldado —según la fuente— por José Abinader, a quien describen como “un poder dentro del gobierno”. La misma fuente afirma que “al presidente no le importa lo que digan”.
Eso dice la fuente. Y eso obliga a preguntar, no a acusar: ¿Qué está pasando en la República Dominicana? ¿Se está tomando en cuenta el ruido institucional que esto genera? Miren para la DEA, sí, la misma que reconoció la lucha contra el narcotráfico en la República Dominicana.
¡Escándalo en la PN con su combustible! Desde hace meses venimos pidiendo públicamente al presidente Abinader que ordene investigar todo lo relacionado con el manejo de combustibles en la Policía Nacional. No sólo son rumores, hay denuncias reiteradas, al detalle y al por mayor. El mandatario, hasta ahora, ha guardado silencio. ¿Cómplice?
Lo preocupante es que las mismas personas que hoy manejan los combustibles en la Policía —según denuncias públicas— habrían manejado ese mismo renglón en la DIGESETT, durante la gestión del general Ramón Antonio Guzmán Peralta. Son expertos.
El resultado de una auditoría a esa gestión fue de más de 155 millones de pesos en irregularidades, en el área de los combustibles. La auditoría está ahí. Tranquila, y la tiene engavetada la procuradora Yeni Berenice Reynoso. Y que lo desmienta.
Cifras que asustan y preguntas obligatorias. El comunicador e investigador Aquiles Jiménez ha revelado datos que no pueden ignorarse y que, insistimos, deben ser investigados.
Según sus publicaciones:
- En 30 días, la Policía habría consumido 5,122,116 galones de combustibles
- Eso equivale a 170,737 galones diarios
- Un gasto aproximado de casi 46 millones de pesos por día
La pregunta es legítima y pública:
– ¿Tiene la Policía Nacional 34 mil vehículos patrullando 24/7?
Además, se habla de 90 millones de pesos adicionales en tickets prepagados.
Entonces, la gran pregunta, que no es acusación, sino exigencia ciudadana: ¿Cómo se consumen 1,379 millones de pesos en combustibles en solo 30 días?
Como diría el Tremendo Juez de la Tremenda Corte: tome nota, embajadora.

El veterano comunicador Plinio De Óleo, látigo en mano, afirmó que respaldó la fórmula Trump, precisamente para frenar la corrupción y la degradación moral en la región.
Por su parte, el jurista Jottin Cury, honorable abogado y un ciudadano ejemplar, calificó como excelente la decisión de la embajadora de EE. UU., Leah Francis Campos, coincidiendo en que envía un mensaje contundente a funcionarios que confunden el patrimonio público con intereses personales. Y fue más lejos: “En un país que gira en torno a la corrupción, estos mensajes son positivos”.

Advertencia final: viene tormenta.
Al cierre, porque esto no lo aguanta nadie, dejamos un pronóstico político: Si el escándalo de SENASA fue categoría 5, en el Ministerio de Educación se asoma una tormenta categoría 7. Siempre y cuando, no surja una voz que ordene: «Para eso ahí». En este país de Dios y el PRM, nada es difícil. Pero, recojan todo. Viene un ciclón batatero.
Presidente Abinader, abra los ojos. Pregúntele a la ministra Faride Raful qué está pasando con los combustibles en la Policía.
Porque la pregunta final queda en el aire, sin acusar, pero sin miedo: ¿Se quiere a alguien, en la Policía, que huela a escándalo para tapar lo que viene? Y eso, presidente, no lo aguanta nadie.
¡Espere, Presidente! Mire bien este video… se lo reproducimos para usted. Porque antes de hablar, decidir o justificar, hay cosas que no se pueden ignorar.
https://x.com/i/status/2022043768053280993


Esta es la “seguridad” que promete y nos brinda la nueva Policía Nacional. Un hecho indignante ocurrido la tarde de este jueves en el sector Hermanas Mirabal, en San Francisco de Macorís. Un niño de apenas 10 años herido de bala por delincuentes callejeros. Así se protege al pueblo. Así se cuida el futuro.


