TEHERAN.-El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, anunció hoy que una nueva ronda de conversaciones nucleares con la delegación de Estados Unidos podría celebrarse el próximo jueves en Ginebra, Suiza.
En entrevista con la cadena CBS News y difundida ampliamente por los medios de prensa iraníes, el jefe de la diplomacia persa calificó el encuentro como una “buena oportunidad” para avanzar hacia una solución política al diferendo.
Al referirse a los preparativos del presidente estadounidense, Donald Trump, para un eventual ataque contra su país, Araqchi sostuvo que si Washington busca resolver el tema del programa nuclear iraní con fines pacíficos, la única vía es la diplomacia.
Lo hemos demostrado en el pasado y sigo creyendo que existe una gran oportunidad para alcanzar una solución diplomática basada en el principio del beneficio mutuo. Esta solución está a nuestro alcance, subrayó.
El canciller añadió que no existe necesidad de incrementar la presión militar en la región y advirtió que cualquier escalada no contribuirá al proceso negociador ni ejercerá presión sobre Teherán. Asimismo, afirmó que si Estados Unidos lanzara una acción militar, Irán se reservaría el derecho a la legítima defensa.
Araqchi precisó que las negociaciones actuales se centran exclusivamente en la cuestión nuclear y reiteró que su país tiene derecho a utilizar la energía atómica con fines pacíficos, incluido el enriquecimiento, conforme a los acuerdos internacionales vigentes.
En un mensaje dirigido a Israel, aseguró que los misiles iraníes pueden alcanzar objetivos en ese país con “extrema precisión” y que Teherán está en capacidad de repetir tales acciones si fuese necesario.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, confirmó la celebración de la nueva ronda de negociaciones en Ginebra.
El Sultanato de Omán ha desempeñado un papel de mediación en contactos previos entre ambas partes, incluidos encuentros celebrados recientemente en Mascate.
En las últimas semanas, Estados Unidos, con el respaldo de Israel, reforzó su presencia militar en Oriente Medio y lanzó advertencias sobre posibles acciones contra Irán para frenar sus programas nuclear y de misiles, así como sus alianzas regionales.
Teherán sostiene que Washington y Tel Aviv buscan pretextos para intervenir y propiciar un cambio de régimen, y ha reiterado que responderá a cualquier agresión, incluso limitada, mientras insiste en el levantamiento de las sanciones económicas occidentales a cambio de restricciones a su programa nuclear.


