WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció este jueves que su «muy agresiva» política migratoria está afectando a los trabajadores de sectores como la agricultura, la hotelería y el ocio, y avanzó que habrá «cambios».
«Debemos proteger a nuestros agricultores pero sacar a los CRIMINALES FUERA DE EE.UU. ¡Se avecinan cambios!», publicó el mandatario en su red social, Truth Social.
Según explicó el mandatario, «los grandes agricultores, la gente de los hoteles y el negocio del ocio» lamentaron que la dura política migratoria que él está llevando a cabo está «apartando a muy buenos trabajadores de sus puestos de trabajo».
«Muchos trabajadores se están alejando durante mucho tiempo de sus puestos de trabajo y son casi imposibles de reemplazar», escribió.
«En muchos casos los criminales permitidos en nuestro país por la muy estúpida política de fronteras abiertas de (Joe) Biden están solicitando esos puestos de trabajo. Esto no es bueno», añadió.
Los empleados de los sectores a los que el republicano se refirió son en su mayoría inmigrantes en situación irregular que en muchas ocasiones han optado por esconderse, dejar de ir a trabajar y hacer su vida normal por miedo a ser detenidos y deportados en algunas de las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump se ha comprometido a llevar a cabo deportaciones masivas y a endurecer la política migratoria, ya que, en la mayoría de ocasiones los estigmatiza y acusa de la criminalidad que ocurre en el país.
Sin embargo, estas personas pagaron 89.900 millones de dólares en impuestos durante el año 2023, según las cifras más recientes del Consejo estadounidense de Inmigración (AIC, en inglés).
Según el centro de investigación Pew Research Center, las industrias en las que más personas indocumentadas trabajan son la de la construcción, la agrícola, la hostelera y en servios de limpieza y mantenimiento.
Una investigación de MILENIO con base en estadísticas e informes públicos, revela que desde que tomó posesión el republicano, al menos 81 mil 283 personas han sido detenidas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) a lo largo y ancho del país. En promedio, más de 650 extranjeros sin papeles han sido capturados cada día en redadas.
Desde enero de este año, ICE ha publicitado en su página de informes al menos 34 operativos en donde detuvo a miles de personas.

Las fotografías son tristísimas: la gente detenida viste sus ropas de trabajo, chalecos naranjas, arneses e incluso la ponen a posar enfrente de sus camionetas de trabajo, con todo y sus escaleras o material de construcción.
ICE en sus comunicados sostuvo que era importantísima su expulsión debido a que esos latinoamericanos habían abusado del sistema de visas, y recordó tramposamente que:
“La mayoría de los secuestradores del 11-S [como se le conoce a los ataques contra las Torres Gemelas en Nueva York] se quedaron con sus visas vencidas. Esto significa que Estados Unidos los dejó entrar al país y no salieron cuando debían. Luego asesinaron a 3 mil estadunidenses”.


