El cierre de Ormuz apaga la cocina india: el mayor país del mundo se queda sin gas

INDIA.- Monika Devi lleva una semana haciendo fila para conseguir una bombona de gas. Cada día, se levanta a las tres de la mañana, toma su cilindro vacío y se desplaza hasta una callejuela de Noida, ciudad satélite de Nueva Delhi, donde el camión de gas solía hacer las recargas.

Ella, al igual que las más de 200 personas que esperan en este punto, se irá de nuevo con las manos vacías.

La guerra en Irán ha provocado una escasez nacional de gas licuado de petróleo (GLP) en la nación más poblada del mundo, un combustible del cual la India importa el 54 % a través del estrecho de Ormuz. «Estamos cocinando con leña. Es la única alternativa para alimentar a nuestros hijos», dice Devi, quien a sus 50 años trabaja limpiando casas por 6,000 rupias (unos 65 dólares) al mes.

En un afán por proteger a los 1,400 millones de habitantes del alza global de precios, el Gobierno ha mantenido las tarifas domésticas en unas 900 rupias (9,72 dólares) por bombona.

 Sin embargo, las autoridades niegan la existencia de un desabastecimiento, con la petrolera estatal Indian Oil Corp pidiendo «no prestar atención a rumores». Mientras tanto, en Noida y en todo el país, las filas son cada vez más largas.

Vivek Yadav, un joven de 22 años que trabaja en una fábrica de textiles, dice que en su casa se acabó el gas hace dos semanas, y desde entonces pasa horas en vano en el punto de distribución.

No puedo ir a trabajar, así que tuve que pedir prestado dinero a un amigo para que mi familia pueda sobrevivir. En vez de comer cuatro rotis (pan), comemos dos», lamenta.

Solo el lunes, las reservas en línea de bombonas de GLP aumentaron en 92 % en comparación con el promedio, según cifras oficiales. Pero lograr una cita no es garantía: en otra fila de gas en Noida, varias personas le mostraron a EFE mensajes de empresas repartidoras afirmando que cumplieron con los pedidos, cuando en realidad los cilindros nunca llegaron.

El cierre de Ormuz apaga la cocina india: el mayor país del mundo se queda sin gas

Los más pobres son los principales afectados», afirma el economista Santosh Mehrotra, profesor en el Centro para el Desarrollo de la Universidad de Bath. La razón, explica, es que las clases altas suelen vivir en barrios con suministro de gas por tubería, y la clase media puede permitirse tener bombonas de reserva.

Aquellos que pueden pagarlo acuden al floreciente mercado negro de GLP que ha tomado fuerza en medio del caos, con vendedores informales cobrando hasta cuatro veces más que el precio regulado por una bombona.

Para frenar la reventa ilegal, las autoridades llevaron a cabo más de 3.000 redadas solo el pasado lunes, además de 1.200 inspecciones sorpresa en las compañías distribuidoras.

La guerra restringe la oferta y los topes de precios limitan la respuesta del mercado. Al combinar ambos factores, la escasez se vuelve inevitable y los mercados informales intervienen para satisfacer la demanda», explica Shishir Priyadarshi, presidente de la Fundación de Investigación Chintan y exdirector de la Organización Mundial de Comercio.

A medida que avanza la mañana en la fila de Noida, el calor y el cansancio se apoderan de una multitud que pide respuestas. Algunos culpan a su Gobierno, otros a Irán o a Estados Unidos. Todos concuerdan en que el país no había visto una crisis energética así en décadas.

 «La situación es peor que en el confinamiento (durante la pandemia)», lamenta Fayazul Haque, de 63 años.

Desde que inició la guerra en Irán, seis barcos indios han logrado cruzar el estrecho de Ormuz, y el Gobierno se ha sumado a los esfuerzos diplomáticos por garantizar el comercio de combustible.

El conflicto con Irán ha demostrado la fragilidad de la logística energética global, especialmente para países como India, que dependen en gran medida de las importaciones de Oriente Medio«, dice Priyadarshi.

Esta crisis debería servir como una llamada de atención», concluye en una reflexión sobre la India de 2026, donde la tecnología digital permite reservar una bombona en segundos, pero la crisis global obliga a cocinar con ramas secas.

FAO alerta de un “efecto cascada” en la crisis de precios por el cierre de Ormuz

“Si el estrecho de Ormuz permanece cerrado entre 30 y 60 días más, las consecuencias en la producción y los precios de los alimentos pueden ser más serias que la crisis que se vivió durante la pandemia del Covid-19 si no tenemos cuidado”, afirmó Torero en entrevista con EFE en Roma, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El conflicto de Oriente Medio y, en especial, el cierre del Estrecho de Ormuz ya incide en los precios de los alimentos porque por este enclave circula el 35 por ciento del petróleo mundial, entre el 20 y 30 por ciento del total de los fertilizantes, el 20 por ciento del gas natural o el 45 por ciento del sulfuro.

Se trata de insumos imprescindibles para la agricultura y la producción de alimentos.

En el primer mes de conflicto, los fertilizantes se han encarecido un 50 por ciento, con consecuencias en países en periodo de siembra y que se ven obligados a comprar suministros más caros: es el caso de Bangladesh, India y Sri Lanka, en Asia; y Sudán y Kenia, en África.

Estos países, según la FAO, son los “de mayor emergencia” en el momento actual por la subida de los fertilizantes.

Pero si el conflicto se prolonga, las consecuencias empezarán a afectar a grandes exportadores de alimentos como Brasil, Argentina, Estados Unidos o Australia, cuyos sectores productivos, ante la subida de precios y los bajos márgenes actuales, tendrán que tomar decisiones.

“Estos son países que sí marcan la oferta mundial de alimentos”, subraya el alto funcionario de la FAO, quien advierte que decisiones como cultivar lo mismo con menos insumos, sembrar menos o cambiar a cultivos menos intensivos son factores cuyos efectos sobre los precios se percibirán a mediados y finales de este año.

Al cierre de Ormuz se añaden otros factores preocupantes como los ataques a plantas de energía y salinizadoras, que recuerda Torero, provocarán que la recuperación económica sea más lenta si persiste el conflicto. Otra variable es la desaparición de la demanda de alimentos por parte de los países del Golfo, grandes importadores.

Si el conflicto se prolonga más de 60 días afectará la productividad de 2027: “Mientras más países caigan en esa cascada, peor va a ser la situación para el próximo año”, resume el experto de la FAO.

Aunque son los productores quienes primero están sintiendo los efectos de la guerra, el economista jefe de la FAO avisa de que los ciudadanos lo notarán en sus bolsillos a finales de año.

“No nos damos cuenta de la magnitud de lo que esto puede ser”, indica Torero, quien no obstante aboga por no entrar en pánico ni generar incertidumbre.

“Hay reservas de alimentos. Pero hay un problema de costos de insumos que hay que solucionar rápidamente. Y la solución en este caso es abrir el estrecho de Ormuz”, urge.

De esta crisis también se extraen lecciones, entre ellas, la ventaja de que el mix energético global se haya diversificado en los últimos tiempos: “Hace diez años el impacto hubiera sido muchísimo mayor”.

A su juicio, hay que aumentar la resiliencia y diversificar las fuentes, también en el caso de los fertilizantes: “Es el momento de invertir en agricultura sostenible y con distintas fuentes de energía e insumos”, concluye el economista jefe de la FAO.

Fuente: EFE

Lo Más Leído de la Semana

PN instala agregado policial en cuartel de Providencia-USA

NUEVA YORK.- El director de la Policía Nacional en...

INFOTEP entrega certificados por validación ocupacional a dominicanos en Nueva York

 43 trabajadoras de la belleza y peluquería recibieron títulos...

Diomedes Tejeda explica funciones de Comisión Técnica que Investiga Terrenos del Estado

De los servicios de prensa del periódico digital EL...

Otras Noticias

Muere el extorero Ricardo Ortiz embestido por un toro en corrales de la plaza La Malagueta

MADRID.-El extorero español Ricardo Ortiz, que trabajaba en la plaza de...

Related Articles

Categorias Populares