Los datos que respaldan estas iniciativas preocupan. En niños pequeños, quienes usan redes sociales reportan tasas de ansiedad más altas, un 16%, frente a un 12% entre quienes no las utilizan. La diferencia es aún más marcada en adolescentes: la ansiedad aumenta del 9% al 27%, mientras que la depresión pasa del 4% al 14% entre quienes están conectados.
Además, el 78% de los padres considera que el gobierno debe intervenir para limitar ciertos contenidos dirigidos a menores, una postura que los concejales respaldan.
“Es una manera de crear un sistema de límites para asegurar que nuestros jóvenes no tengan acceso a bullying en redes sociales, con otros trends como los trenes y subway surfing y otros problemas. Estamos como con el tabaco, como con opioides, esta es la crisis de esta época”, agregó Krishnan.“Es una manera de crear un sistema de límites para asegurar que nuestros jóvenes no tengan acceso a bullying en redes sociales, con otros trends como los trenes y subway surfing y otros problemas. Estamos como con el tabaco, como con opioides, esta es la crisis de esta época”, agregó Krishnan.
Entre las propuestas destacan: establecer un límite de una hora diaria en redes sociales, salvo autorización de los padres; prohibir la publicidad dirigida a menores; y permitir que residentes y organizaciones demanden a las empresas que incumplan estas normas.
Las autoridades aseguran que estas iniciativas podrían marcar un precedente a nivel nacional.


