Por: Plinio De Oleo
El Foro de São Paulo ya no es una internacional. Es un club de prófugos y
derrotados que vive de México.
Mire el desastre:
España: Zapatero y Pedro Sánchez del PSOE. Zapatero trajo el Foro a Europa y Sánchez
lo metió en La Moncloa con Podemos. Resultado: deuda en 108%, amnistía a golpistas y su
familia investigada.
Brasil: Lula a punto de perder el 25 de octubre ante Flávio Bolsonaro. Si cae Brasil, se cae
el último gigante.
Cuba: Quebrada, con apagones de 20 horas, sin comida, 65 años de «revolución» y el
pueblo huyendo en balsa.
Venezuela: Se les acabó la fiesta. Maduro preso en Nueva York pagando sus crímenes de
narcotráfico, y Delcy Rodríguez, la encargada, acorralada, sin legitimidad, con la presión del
pueblo en la calle reclamando justicia y democracia y con la comunidad internacional
encima. El narco-estado en agonía.
Nicaragua: Dictadura familiar de Ortega y Murillo. Mataron a más de 350 jóvenes en 2018 y
tienen a curas y opositores presos.
Honduras: Zelaya, el que quiso reelegirse como Chávez en 2009 y lo sacaron. Hoy su
familia hundió a Honduras con pacto con narcos y con el Foro.
Bolivia: Evo Morales, el capo cocalero del Chapare atrincherado en el trópico, inhabilitado,
señalado por violador y por narcotráfico.
Ecuador: Correa, prófugo en Bélgica, condenado a 8 años por corrupción.
Colombia: Petro, 61,4% de rechazo, con su hijo investigado por narco-financiación.
Hoy al Foro solo le queda México como caja fuerte.
Y se comenta que en República Dominicana hay dos personajes medios clandestinos a los
que les da apuros y vergüenza que los asocien con esa franquicia. Uno detrás de la
Fundación Global y el otro, Miguel Mejía, que ya no tiene función pública y sigue como
agente del madurismo, de Delcy, de Lula, de Evo y de Zelaya en el país.
Por eso andan clandestinos. Ni locos hablarán más de esa asociación.

