HILO, HAWAI, EE.UU. (AP) — Los habitantes de la Isla Grande de Hawai se preparaban para otra tormenta potencialmente catastrófica ya que se espera que el huracán Nolo provoque inundaciones repentinas y oleaje extremo mientras avanza por el sur del archipiélago durante el fin de semana.
Se prevé que Nolo se intensifique hasta convertirse en un huracán de categoría 3 el sábado. Sus vientos máximos sostenidos aumentaron a 169 km/h (105 mph) el viernes. El ojo de la tormenta se ubicaba a unos 235 kilómetros (145 millas) al sur del punto más meridional de Hawai.
Los meteorólogos advirtieron que partes de la Isla Grande podrían registrar acumulaciones de lluvia de hasta 38 centímetros (15 pulgadas), con la posibilidad de hasta 64 centímetros (25 pulgadas). Estas cifras son inferiores a las previstas anteriormente, que estimaban hasta 89 centímetros (35 pulgadas).
Aunque no se pronosticaba que Nolo impactara directamente las islas, también era posible que hubiera lluvias intensas en las otras islas de Hawai, indicó el NHC. Maui también podría registrar lluvias fuertes e inundaciones y deslaves potencialmente mortales, advirtieron los meteorólogos.
Cuadrillas en la Isla Grande pasaron horas el viernes tratando de construir bermas para guiar el agua y mover escombros grandes antes de lo peor de la lluvia, dijo Erika Kapu, gerente del programa de Hawai para la organización humanitaria sin fines de lucro CORE.
CORE y otros colectivos sin ánimo de lucro pasaron la semana empacando y enviando suministros como estufas de campamento y productos de higiene por aire desde Oahu hasta la Isla Grande para un centro comunitario de ayuda que está activo desde el paso del huracán Lala de agosto.
Hawai se prepara para azote de Polo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó el viernes una declaración de emergencia para el estado de Hawai, autorizando a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias a coordinar asistencia de todo el gobierno federal y proporcionar apoyo de financiamiento para medidas de emergencia.
Funcionarios de Hawai dijeron a los residentes que prepararan kits de emergencia, y el gobernador emitió una proclama de emergencia, que activa a más de 230 miembros de la Guardia Nacional de Hawai. Las escuelas cerraron en algunas zonas.
Es probable que la lluvia más intensa de Nolo caiga sobre la misma región del sureste de la Isla Grande que fue golpeada por Lala y donde el terreno aún está húmedo por precipitaciones adicionales. El NHC informó que la marejada ciclónica podría alcanzar de 30 a 91 centímetros (1 a 3 pies), creando olas grandes y peligrosas e inundaciones costeras.
Hawaiian Electric, la principal empresa de servicios públicos del estado, dijo que los operarios que han estado trabajando para restablecer la electricidad en Kauai después del huracán Lowell de este mes regresarán a Oahu, Maui y la Isla Grande en preparación para la tormenta que se aproxima.
En Hilo, donde caía una lluvia fina el viernes, residentes llenaron bolsas con arena y grava en el Francis Wong Stadium, donde las autoridades instalaron un centro de distribución de arena.
Dean Taise apuntó que el agua estaba empezando a meterse en la entrada para autos de su casa, así que decidió tener listos algunos sacos de arena ante posibles inundaciones.
“Dicen, prepárense para lo peor, ¿no? Esperen lo mejor”, apuntó Taise.
Montones de sacos de arena se alineaban en la terminal del Aeropuerto Internacional de Hilo, donde Daniela Mendoza intentaba regresar a su casa en Oahu luego de que Southwest Airlines canceló vuelos. Solo Hawaiian Airlines seguía desde el aeropuerto el viernes por la tarde.
“Espero poder irme”, manifestó Mendoza. “Mis gatos me están esperando”.
Polo gana fuerza tras recuperar la categoría 5
México seguía el viernes bajo la amenaza del huracán Polo, que se dirigía hacia la península de Baja California luego de dejar condiciones de tormenta en la costa suroeste del país.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) señaló que Polo ganó fuerza de manera significativa durante la noche del jueves y la mañana del viernes, y descargó fuertes lluvias en partes de la costa de México en el Pacífico. No se reportaron daños importantes ni inundaciones a lo largo de la costa hasta la mañana del viernes.
Para el mediodía del viernes, la atención se centraba en la península de Baja California, donde se preveía que el huracán pasara entre el lunes y el martes. Las autoridades locales se preparaban para abrir refugios, y el gobierno de México anunció el viernes por la tarde que cerraría puertos en la región mientras nubes oscuras giraban sobre sus cabezas.
Los residentes apilaron sacos de arena para reforzar los comercios frente a la playa y evacuaron sus viviendas en algunas zonas costeras el jueves. Las autoridades mexicanas abrían refugios y retiraban a la gente de las playas, y se desplegaron 15.000 elementos de seguridad a lo largo de la costa. Las escuelas cerraron.
En la ciudad portuaria de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, el agua de mar ya había irrumpido en viviendas y dejó muebles esparcidos en las calles. Habitantes y autoridades retiraban escombros y paleaban el lodo espeso que cubría gran parte de la localidad.
Alicia Contreras contó que los muros y el techo de su restaurante habían sufrido graves daños por olas de 4,5 metros (15 pies). Se preocupaba por cómo se recuperará económicamente, ya que no tiene otra fuente de ingresos.
Brennan dijo que algo de humedad asociada con Polo será empujada hacia el suroeste de Estados Unidos para el lunes, lo que posiblemente producirá inundaciones repentinas dispersas en la región de Four Corners, particularmente en partes de Arizona y Nuevo México.
Biólogos trasladaron el viernes huevos de dos nidos de tortuga marina golfina en las playas de California al Aquarium of the Pacific en Long Beach por precaución debido a las mareas altas y el intenso oleaje mientras las autoridades monitorean el huracán Polo.
Fuertes tormentas durante El Niño
El Niño está provocando importantes cambios ambientales en todo el mundo, recrudeciendo la sequía en algunas zonas y las inundaciones en otras. Tradicionalmente atenúa la temporada de huracanes en el Atlántico, pero tiende a intensificar la actividad de ciclones tropicales en el Pacífico con aire húmedo y pocos vientos cortantes.
Una tercera tormenta en el Pacífico, el huracán Odalys, estaba en categoría 4 y aún se encontraba lejos de tierra el viernes, aproximadamente a 1.537 kilómetros (955 millas) al oeste-suroeste del extremo sur de la península de Baja California.
Otras dos tormentas poderosas avanzaban en el océano Atlántico, pero no estaban cerca de tierra.
En el Atlántico norte, la tormenta tropical Fay se reconstituyó el jueves. Hasta el viernes, se encontraba a unos 1.674 kilómetros (1.040 millas) al oeste-suroeste de las Azores, informó el centro de huracanes. Frente a la costa occidental de África, la tormenta tropical Gonzalo se fortaleció temprano el viernes al acercarse a las islas de Cabo Verde.


