GINEBRA.– Más de la mitad de los 500,000 afectados por las actuales inundaciones en el sur de Mozambique son niños, y alrededor de 50,000 personas se han visto obligadas a huir de sus hogares para refugiarse en centros temporales, advirtió este martes el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).
UNICEF alerta sobre riesgos sanitarios y desplazamientos masivos

El portavoz de la agencia Guy Taylor subrayó que estos desplazados viven «muy hacinados» en refugios donde hay alto riesgo de contraer enfermedades y es muy difícil acceder a servicios básicos como agua potable, atención sanitaria o alimentos.
«La combinación de enfermedades transmisibles por el agua y la malnutrición, en un país donde ya antes de las inundaciones cuatro de cada diez niños estaban desnutridos de forma crónica, representa una amenaza letal», señaló por videoconferencia desde Mozambique a la prensa acreditada ante la ONU en Ginebra.
UNICEF está prestando servicios humanitarios en la zona, especialmente en la provincia meridional de Gaza, la más afectada, y en otras como Sofala, aunque «el riesgo sigue creciendo, pues las lluvias continúan en algunas zonas y la temporada de ciclones apenas acaba de comenzar», subrayó.
Coordinación de la ONU y desafíos logísticos en Mozambique
También desde Mozambique, la jefa en el país de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Paola Emerson, agregó que esta emergencia climática se suma al desplazamiento masivo que sufre el país debido al conflicto que persiste en el norte del territorio, con amplia presencia de grupos yihadistas armados.
«El número de personas necesitadas de ayuda humanitaria aumenta, pero el llamamiento de fondos para asistencia en el país este año, por 352 millones de dólares, sigue estando insuficientemente financiado», lamentó Emerson.
Desbordamiento de caudalosos ríos
La coordinadora humanitaria señaló que ante el desbordamiento de caudalosos ríos en el centro y sur del país, la ONU y sus socios en la asistencia exploran vías alternativas de acceso para la entrega de alimentos, incluyendo rutas marítimas desde la capital, Maputo, al pequeño puerto de Imhambane, más próximo a las zonas afectadas.
«Aunque las lluvias podrían disminuir en los próximos días, el riesgo de inundaciones persiste», advirtió, señalando que hará falta tiempo para que bajen los niveles de las presas, retrocedan las aguas de las crecidas y las condiciones del suelo se estabilicen lo suficiente como para permitir la reapertura de carreteras.
Semanas de intensas lluvias han dejado más de 100 muertos en Mozambique, Sudáfrica y Zimbabue, con esfuerzos de rescate aún en marcha en Mozambique y Sudáfrica. Las autoridades mozambiqueñas informaron que las severas inundaciones en el norte de Sudáfrica ahora estaban afectando a Gaza —que limita con Sudáfrica— ya que los ríos que fluyen hacia Mozambique habían desbordado sus cauces.
Chongo indicó que «la situación probablemente empeorará» en Gaza debido a las fuertes lluvias en el sur de Zimbabue que también fluirían finalmente hacia su provincia.
Mozambique, una nación de 34 millones de habitantes ubicada en la costa sureste de África, ha soportado el peso de ciclones devastadores y una sequía paralizante en los últimos años. Varias provincias han sido azotadas por estas inundaciones, con condiciones en tres de ellas descritas por las autoridades como «críticas».
Se ha emitido una alerta roja a nivel nacional, el nivel más alto, sobre el clima.
El Instituto Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, que está coordinando las operaciones de rescate, informó que alrededor de 110 personas fueron rescatadas en helicóptero el domingo cuando quedaron atrapadas en árboles u otros puntos altos. Incluían niños, ancianos y una mujer embarazada a punto de dar a luz.
El costo de recuperación para Mozambique podría ascender a cientos de millones de dólares. El primer ministro de una de las provincias en Sudáfrica afectadas por semanas de intensas lluvias dijo que el daño allí podría ser de alrededor de 250 millones de dólares.

