NUEVA YORK.- Fiscales federales del Distrito Norte de Nueva York han iniciado una investigación sobre la oficina de la fiscal general Letitia James, enfocándose en sí se extralimitó en sus poderes al llevar a cabo demandas civiles contra Donald Trump y la Asociación Nacional del Rifle (NRA).
Según un informe basado en fuentes anónimas, la pesquisa se encuentra en sus fases iniciales, pero busca determinar si se violaron los derechos legales de los demandados.
Esta indagación surge luego de que la oficina de James obtuviera una sentencia de más de 500 millones de dólares por fraude contra la empresa de Trump y lograra condenar al exlíder de la NRA, Wayne LaPierre, por desviar fondos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió nuevas investigaciones sobre Letitia James, la fiscal general de Nueva York que presentó una demanda civil por fraude contra el presidente Donald Trump, informó la prensa estadounidense el viernes.
El New York Times indicó que se había emitido una citación contra James, una crítica abierta de Trump, en el caso de fraude civil y en otro que su oficina presentó contra la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés).
Un juez de Nueva York ordenó a Trump en febrero del año pasado pagar 355 millones de dólares más intereses por inflar ilegalmente su patrimonio y manipular el valor de sus propiedades para obtener préstamos bancarios o condiciones de seguro favorables.
Según el Times, el Departamento de Justicia estaba examinando si la oficina de James había violado los derechos de Trump en la demanda civil por fraude presentada contra el magnate.
La oficina de James también presentó una demanda por mala gestión financiera contra Wayne LaPierre, aliado de Trump, que supuso la prohibición de que el alto ejecutivo de la NRA ocupara cualquier cargo en el grupo de defensa del derecho a portar armas durante 10 años.
Una portavoz del Departamento de Justicia se negó a comentar las informaciones.
Abbe Lowell, abogado personal de James, declaró al Times que cualquier investigación sobre la fiscal en relación con el caso de fraude civil de Trump es «el ejemplo más flagrante y desesperado de la campaña de represalias políticas que está llevando a cabo esta administración».
James también es objeto de una investigación penal del Departamento de Justicia por presuntamente falsificar registros relacionados con propiedades en Virginia y Nueva York para obtener mejores condiciones de préstamo.
En una declaración realizada en abril, cuando surgieron las noticias sobre la investigación, James negó haber cometido ningún delito y afirmó que «no se dejará intimidar por los matones».
Desde que asumió la presidencia en enero, Trump ha tomado una serie de medidas punitivas contra sus supuestos enemigos, retirando a antiguos funcionarios sus medidas de protección, atacando a bufetes de abogados involucrados en casos anteriores contra él y retirando la financiación federal a universidades.
En respuesta, el equipo de Letitia James defendió su trabajo, calificando la investigación como una instrumentalización del sistema judicial y una venganza política. Mientras que la Fiscalía de Estados Unidos no ofreció comentarios, la oficina de la fiscal general insiste en que su labor es legítima y que seguirán defendiendo los derechos de los neoyorquinos.


