BEIRUT (AP) —En una ofensiva similar a los peores momentos de la guerra abierta entre Israel y el partido-milicia chií Hezbolá desde octubre de 2023, el ejército israelí peinó este miércoles con bombardeos el sur y el este de Líbano. Esos ataques causaron, al menos, 56 víctimas mortales desde el día anterior.
La fuerza aérea de Israel atacó el lunes blancos pertenecientes a Hezbollah en Líbano, incluso en el valle oriental de la Bekaa, al tiempo que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu prometió intensificar los ataques contra el grupo político-paramilitar libanés.
Netanyahu efectuó su advertencia luego de que, en las últimas semanas, Hezbollah ha estado lanzando drones de fibra óptica —un arma utilizada ampliamente en la guerra en Ucrania— contra fuerzas israelíes en el sur de Líbano y el norte de Israel.
“Los golpearemos. Es cierto que nos están arrojando drones, drones de fibra óptica. Tenemos un equipo especial trabajando en eso y también solucionaremos eso”, expresó el primer ministro en un video publicado en redes sociales. “Lo que esto nos exige ahora es incrementar los golpes, incrementar la intensidad. Los golpearemos con fuerza”.
Mientras tanto, Hezbollah señaló que llevó a cabo ocho ataques más temprano en el día, incluido un ataque con drones contra efectivos israelíes en Misgav Am, en el norte de Israel.
Los ataques diarios entre Israel y Hezbollah han continuado pese a un alto el fuego mediado por Washington que está en vigor desde el 17 de abril.
Un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo más temprano el lunes que Hezbollah ha ignorado reiteradas solicitudes de que deje de dispararle a Israel, incluido un ultimátum reciente. El funcionario, que no está autorizado a hablar con la prensa y por ello declaró a condición de guardar el anonimato, añadió que nunca se esperará que Israel absorba pasivamente ataques contra sus fuerzas y civiles.
El mes pasado, Líbano e Israel iniciaron sus primeras conversaciones directas en más de tres décadas, con reuniones en Washington. Está previsto que funcionarios militares libaneses e israelíes se reúnan de nuevo el viernes, en el Pentágono, para hablar sobre el alto el fuego. Israel y Estados Unidos intentan lograr que Hezbollah sea desarmado.
El funcionario del Departamento de Estado sostuvo que las conversaciones directas entre Líbano e Israel, y la implicación de que Beirut podría recibir un apoyo significativo de la Casa Blanca, constituyen una amenaza para Hezbollah —el cual cuenta con el respaldo de Irán—, además de un desafío a su narrativa de resistencia contra Israel.
“Un alto el fuego exitoso encabezado por el gobierno de Líbano despojaría a Hezbollah de su poder y de su narrativa”, expresó el funcionario.

