SANTO DOMINGO.-La entrega al tribunal de un informe pericial de más de 130 páginas solicitado por los hermanos Antonio y Maribel Espaillat ha reavivado con fuerza el caso de la discoteca Jet Set, colocando nuevamente sobre la mesa términos clave como “defectos de construcción”, “deterioro progresivo” y una polémica discusión sobre la supuesta sobrecarga estructural del techo.
El documento llega justo a 15 días de que el tribunal decida si los imputados van o no a juicio de fondo, en un proceso que ha mantenido en tensión a familiares de víctimas, abogados y expertos técnicos desde el colapso ocurrido en abril de 2025.
Un informe que llega en el peor momento: el juicio en la mira
El peritaje fue depositado el 14 de mayo en el Centro de Servicio Presencial del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, dentro de las instalaciones del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, según consta en el acuse de recibo.
Y llega, como dicen en la calle, “echando más leña al fuego”. El documento sostiene que el colapso del techo no se debió únicamente a una sobrecarga, sino a una combinación de factores como:
- Defectos de construcción
- Deterioro progresivo interno
- Posibles fallas en los materiales de postensado
Sin embargo, también plantea que la carga adicional no sería la causa inmediata del colapso si la estructura hubiera estado en condiciones óptimas.
En palabras simples: el debate ahora está en si el edificio falló por lo que se le puso encima… o por lo que ya venía “roto por dentro”.

Choque de versiones: sobrecarga, corrosión y una estructura bajo la lupa
Las reacciones no se hicieron esperar. El informe ha dividido opiniones entre ingenieros, abogados y víctimas, en un caso donde cada palabra pesa.
Por un lado, expertos en corrosión y estructuras insisten en que hubo un deterioro progresivo real, agravado por humedad, sales y el paso del tiempo. Otros, en cambio, señalan que el concepto de sobrecarga fue minimizado en el nuevo análisis.
El ingeniero estructuralista consultado aseguró que los elementos del techo fueron sometidos a un estrés mayor al diseñado originalmente, insistiendo en que todo lo que excede lo previsto en planos constituye sobrecarga estructural, aunque la edificación “aguante por un tiempo”.
También cuestionó la presencia de elementos adicionales como capas de fino, equipos instalados posteriormente y hasta acumulación de agua en estructuras temporales, señalando que una lona pudo haber generado miles de libras de peso adicional.
Del otro lado, abogados de víctimas no han dejado espacio a dudas: sostienen que el informe es una estrategia para “diluir responsabilidades”. Incluso advierten que solicitarán su exclusión del proceso, alegando inconsistencias técnicas.
“Es un peritaje dudoso”, dijeron algunos juristas, mientras otros fueron más allá al afirmar que el documento no responde a la orden judicial original.
El dolor sigue presente mientras la ciencia discute causas
- Más allá de los tecnicismos, la tragedia sigue pesando.
El colapso del Jet Set dejó un saldo devastador de 236 personas fallecidas y más de 180 heridas, una cifra que sigue marcando a cientos de familias.
Sobrevivientes, como Anastasio Peguero, mantienen vivo el recuerdo de aquella noche bajo los escombros, mientras insisten en que había señales claras de deterioro que, según ellos, no fueron atendidas a tiempo.
“Eso no era un secreto”, repiten varios afectados, al ver cómo el informe ahora reconoce fallas estructurales y desgaste interno.
Un caso que aún no cierra y una pregunta clave sobre la mesa
El nuevo informe pericial no ha cerrado el caso. Al contrario, lo ha complicado.
Mientras unos hablan de fatiga del material, otros de negligencia estructural, y otros incluso de hipótesis más extremas como explosiones internas (aunque sin evidencia concluyente), el expediente sigue creciendo en tensión.


