SANTIAGO.-En noviembre pasado, la investigadora del Instituto de Ciencias e Ingeniería del Mar Profundo (IDSSE) de la Academia de Ciencias China (CAS), Mengran Du, llegó hasta la Universidad de Concepción para dictar una conferencia titulada “Flourishing Chemosynthetic Life at the Greatest Depths of Hadal Trenches”, donde expuso los resultados de su último estudio publicado en la revista Nature sobre las comunidades quimiosintéticas que viven a más de 9.000 metros de profundidad en una fosa abisal del Pacífico Norte ruso.
Sin embargo, su visita también tenía como objetivo afinar los últimos detalles de una inédita expedición científica que el IDSSE llevará a cabo en conjunto con el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de dicha casa de estudios, para descifrar los secretos de los 8.000 metros de la Fosa de Atacama, en febrero próximo.
Tras su clase magistral, la Dra. Du recordó la importancia de dicho convenio, firmado hace dos años, dada la enorme relevancia a nivel mundial de esta fosa ubicada a unos 160 kms de la costa chilena, frente al desierto más árido del mundo.
“Es una parte muy importante de las fosas oceánicas globales. Necesitamos estudiarlas de forma integral para responder preguntas sobre la distribución de los animales y sus diferentes edades geológicas y así obtener un mejor mapa geológico de esta zona y comprender mejor su biodiversidad”, sostuvo la académica.

El “buque espía”
Operado por el IDSSE-CAS, el Tan Suo Yi Hao cuenta con 11 laboratorios y está equipado con un sistema de cabrestante para operaciones a mar abierto, sistemas de sondeo y es capaz de llevar a cabo investigaciones y pruebas científicas a mar abierto y a profundidades abisales.
En 2020, transportó al sumergible Fendouzhe, el que alcanzó el fondo de la Fosa de las Marianas, a una profundidad de 10 909 metros, un nuevo récord para la exploración de las fosas abisales.
Sin embargo, tras finalizar en marzo de 2025 una misión a la fosa de Puysegur -cerca de Nueva Zelanda y en colaboración científica con ese país-, el Tan Suo Yi Hao decidió seguir hacia al este de Australia, rodeando la costa sur desde el oeste en lugar de irse “derechito para la casa”, en el puerto de Hainan.
El primero en encender las alarmas fue Malcolm Davis, analista senior del Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI), quien aseguró que el Tan Suo Yi Hao estaba siguiendo la ruta de un cable submarino “realmente importante para la economía y la infraestructura de Australia” y que su misión era doble: la investigación científica legítima y la recopilación de información.
“Los cables submarinos son por donde pasa Internet. Cuando accedes a Internet, lo haces a través de un cable submarino o por satélite. Los cables submarinos te proporcionan el mayor ancho de banda”, explicó en entrevista con Sky News.

“Si cortas esos cables submarinos, pierdes el acceso a Internet. Ahora bien, no se trata simplemente de que pierdas las redes sociales durante un tiempo. Se trata de la infraestructura y los sistemas logísticos que se colapsan. Por lo tanto, esos cables submarinos son una infraestructura realmente crítica para Australia y este barco está siguiendo precisamente ese cable submarino”, explicó Davis, quien trabaja actualmente en el análisis de cuestiones relacionadas con la capacidad de defensa australiana en una posible guerra futura.
Debido a esto, sostuvo taxativo que el Tan Suo Yi Hao había estado “cartografiando el cable submarino para futuras operaciones”.
Tocante a las razones por las cuales el buque habría mapeado dichos cables, Davis señaló que se trata e información que perfectamente puede ser utilizada en tiempos de guerra.
“Por ejemplo, una de las principales rutas marítimas de comunicación en tiempo de guerra sería a través del océano austral y el Estrecho de Bass hasta el Pacífico, ya que eso desviaría el tráfico marítimo mercante de las zonas de conflicto. Los chinos querrían cortar esa vía de comunicación marítima si pudieran, sobre todo para privar a Japón del acceso al comercio marítimo”, razonó.
“Por lo tanto, tiene sentido que envíen un buque de recopilación de información y un buque oceanográfico que puedan recopilar información útil sobre el entorno oceanográfico y batimétrico de esa zona y, al mismo tiempo, realizar actividades de espionaje más tradicionales”, sostuvo.
La noticia causó tal revuelo que hasta el propio Primer Ministro australiano, Anthony Albanese, admitió que “preferiría que el barco no estuviera allí”, tras ser interrogado sobre su cercanía, e informó que las Fuerzas de Defensa Australianas estaban supervisando el curso del Tan Suo Yi Hao.
“Vivimos en unas circunstancias en las que, al igual que Australia tiene buques en el mar de China Meridional, en el estrecho de Taiwán y en otras zonas, este buque está allí”, afirmó.
“Nuestra tarea consiste en garantizar que representamos los intereses nacionales de Australia, y eso es lo que hacemos cada día. Tengo plena confianza en nuestras fuerzas de defensa y en nuestras agencias de seguridad para cumplir con esa tarea”.
En respuesta, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de régimen de China afirmó que estaban llevando a cabo “actividades normales en el mar de conformidad con el derecho internacional”, e instó a Australia a “poner fin a las sospechas y especulaciones infundadas”.

Alto riesgo
En enero de 2024, un grupo de expertos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Estados Unidos examinó 64 buques de investigación chinos que operaron en el océano Índico entre 2020 y 2023.
El estudio, consignado en un artículo de France 24, se centró en tres indicadores clave que podrían sugerir posibles vínculos militares: la propiedad de organizaciones afiliadas al Estado con estrechos vínculos con el ejército chino, las visitas documentadas a puertos militares y el comportamiento sospechoso observado en el mar.
Sus hallazgos revelaron que 52 de los 64 buques presentaban al menos dos de estos indicadores de alerta, y la mayoría mostraba los tres.
Aidan Powers-Riggs, uno de los autores del análisis, sostuvo al medio citado que el Tan Suo Yi Hao fue clasificado como “riesgoso” basándose en los tres indicadores.
En abril de 2025, otro buque de investigación chino, el Song Hang -de propiedad y operado por la Shangai Ocean University-, fue avistado en las costas de Filipinas, causando preocupación en la opinión pública, tal como consignó el Inquirer.net de Manila.
Sin embargo, según Jay Tarriela, portavoz de la Guardia Costera de Filipinas (PCG, por su siglas en inglés), el buque comunicó a la PCG que su plan era “transitar por el paso de Sibutu en ruta hacia el océano Índico” para “realizar actividades pesqueras”.

Las sospechas
Ray Powell, director de SeaLight, un proyecto de transparencia marítima del Centro Gordian Knot para la Innovación en Seguridad Nacional de la Universidad de Stanford, en California, explicó a France 24 por qué la presencia de estos buques de investigación chinos despiertan tanta preocupación.
“La razón por la que la gente está tan inquieta es porque se supone que todos los buques de investigación chinos tienen un doble uso y desempeñan un papel de coordinación con el Ejército Popular de Liberación”, señaló.
“¿Por qué le interesa a China la costa de Nueva Zelanda y Australia? Puede que sea por razones puramente científicas, pero en China las cosas rara vez son por razones puramente científicas. Por ejemplo, las profundidades marinas también son un lugar de gran interés para la fuerza submarina china», sostuvo.
“Además, según la legislación china, todas las agencias civiles están obligadas a cooperar con el ejército si este lo solicita”, recordó.
“Los submarinos dependen del relieve del fondo marino para navegar y esconderse, por lo que es esencial conocer la forma y la composición del lecho marino”, agregó el investigador al medio citado.
Según Powell, la trayectoria observada del buque en su paso por Filipinas, por ejemplo, plantea dudas sobre el propósito declarado.
“Cuando atravesó las aguas archipelágicas de Filipinas, no siguió una ruta recta como hacen otros buques (…) Primero dio un largo rodeo hacia el este y luego hacia el oeste, y finalmente comenzó a regresar hacia el sur. No hay ninguna razón obvia para que un buque en tránsito tome una ruta tan larga y tortuosa”.

En el caso de Australia, tras recorrer la costa sur el buque hizo dos escalas el 7 de abril de 2025, entre 550 y 630 millas náuticas (aproximadamente entre 1020 y 1170 km) de la costa suroeste de Australia, “primero durante 12 horas y luego durante 17 horas”, tal como consignó Powell en una publicación en su cuenta de X.
Estas escalas se produjeron sobre la Fosa de Diamantina, donde el buque y el sumergible Fendouzhe operaron previamente en enero de 2023.
CGTN, el canal de noticias en inglés de la cadena estatal China Global Television Network, informó entonces que esto marcaba “la primera vez en la historia de la humanidad en alcanzar el punto más profundo de la Fosa de Diamantina, lo cual es de gran importancia para el desarrollo de la ciencia global de las profundidades abisales”.
Cabe destacar que estas escalas se realizaron fuera de la Zona Económica Exclusiva de Australia, lo que significa que el buque estaba autorizado a realizar investigaciones según el derecho internacional.
Para Powell, las paradas del buque permiten suponer que el sumergible Fendouzhe que lleva a bordo estaba siendo desplegado, y añadió que la razón más obvia para esta operación sería recopilar datos para facilitar el despliegue de la fuerza submarina china, incluyendo sus submarinos con misiles balísticos nucleares.
“Por supuesto, podría estar realizando investigación científica, y probablemente esté realizando alguna. Así que, si está realizando investigación, puede que sea solo científica, pero también podría ser útil para la fuerza submarina. Si buscas lugares para colocar un submarino con misiles balísticos, a menudo querrás mucha información sobre lo que hay en las profundidades del océano”, remató.

El monitoreo de la Armada de Chile
Así las cosas, consultados por Infobae, desde la Armada de Chile informaron que están completamente al tanto de la fecha en qué el Tan Suo Yi Hao recalará en Valparaíso, por dónde tiene permitido navegar y en el día en que deberá abandonar aguas jurisdiccionales, movimientos que serán monitoreados por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico (SHOA) de dicha institución.
De acuerdo al comunicado, el SHOA recibió el 17 de junio de 2025 “desde Cancillería, los antecedentes correspondiente a la solicitud de Investigación Científico Marina (ICM) de un buque chino, Tan Suo Yi Hao, solicitando realizar investigación entre las regiones de Atacama y Arica, con especial atención en la Fosa de Atacama”.
“En conformidad a la normado por la CONVEMAR, las naves extranjeras pueden solicitar hacer investigación en las aguas jurisdiccionales de los Estados Ribereños, siempre que cumplan con lo estipulado en el Artículo 245″, recuerda la declaración.
Como medida preventiva, “los antecedentes técnicos de la ICM fueron analizados por el SHOA y sus implicancias relacionadas con Seguridad Nacional, fueron revisadas por los mandos dependientes del Estado Mayor, siendo las observaciones subsanadas en los tiempo estipulados y despachada la respectiva Resolución de Autorización a Cancillería”.
En consecuencia, “la ICM fue autorizada para analizar la columna de agua y fondo marino en 33 estaciones oceanográficas ubicadas en el eje de la Fosa de Atacama correspondiente a la Zona Económica Exclusiva (ZEE), empleando equipos oceanográficos y un submarino que opera a 8.000 metros de profundidad”, prosigue la declaración.
“El área de estudio se restringió solamente a la ZEE (suprimiendo de 68 a 33 estaciones oceanográficas), cumpliendo asimismo con la la normativa vigente DS 711, mediante la designación por parte del SHOA de un Observador Nacional, que se embarcará para fiscalizar los trabajos y que la ruta de navegación autorizada sea cumplida”, agrega.
“El buque zarpará de Valparaíso el 19 de enero, recalará en Antofagasta el 09 de febrero en una primera etapa y a continuación zarpará desde Antofagasta (hacia la Fosa) el 10 de febrero para recalar (de vuelta), el 03 de marzo en Valparaíso. Posteriormente el buque extranjero regresa a puerto base chino”, remata el comunicado.

La respuesta de la Embajada China
Desde la Sección de Asuntos Científicos de la Embajada de China en Santiago, en tanto, emitieron un breve comunicado señalando que “la expedición oceanográfica conjunta chino-chilena se lleva a cabo dentro del marco de las leyes y regulaciones pertinentes de Chile, y para información específica, sírvase consultar con los organismos competentes chilenos”.
Y aunque Infobae se comunicó con el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción -quienes firmaron el convenio de colaboración con el IDSSE chino para la expedición a la Fosa de Atacama -, no tuvimos respuesta desde su dirigencia.


