POLONIA – Polonia enfrenta desde hace una semana una intensa ola de frío polar, con temperaturas nocturnas de 20 grados bajo cero en varias regiones, cientos de emergencias, carreteras cortadas y hasta la fecha 13 víctimas por hipotermia, principalmente personas sin hogar, ancianos y alcohólicos.
La Policía, los bomberos y los servicios médicos realizan cada día de cientos de intervenciones relacionadas con el temporal y, por ejemplo, sólo en la región de Masuria se atendieron 2.000 casos de emergencias en la jornada de ayer.
Además, se han intensificado las patrullas de voluntarios en estaciones de tren, sótanos y edificios abandonados para localizar a personas en riesgo, pero a pesar de los esfuerzos de los servicios de emergencia, los datos indican que la infraestructura disponible es limitada.
En Cracovia, un estudio sobre los 11 centros de ayuda con que cuenta la ciudad reveló que solo se dispone de 691 camas, una cifra que no cubre la demanda estimada de más de 1.100 personas sin hogar que hay en la ciudad.
Además, de esos 11 albergues, sólo cuatro cuentan con asistencia médica y seis de ellos no proporcionan comida.
El acceso a estos centros presenta asimismo barreras significativas, como que la mayoría están destinados solo a hombres (54.5 %) y solo dos de ellos aceptan a personas bajo los efectos del alcohol, un factor de riesgo crítico durante las olas de frío.
La situación por la ola de frío ha llevado a adoptar medidas de emergencia extremas, como el cierre de escuelas en algunos municipios debido a las dificultades de transporte y el frío intenso.
Ciudades como Toruń (norte) han instalado braseros de carbón en la calle para ofrecer calor momentáneo a los transeúntes.
Se teme que las temperaturas alcancen cotas aún más bajas durante la próxima semana, con mínimas previstas de hasta 25 grados bajo cero y que a ello se sumen temporales de viento, así como nevadas que podrían dejar más de 60 centímetros de nieve.


