SANTO DOMINGO.-Varias familias de las víctimas de la tragedia de Jet Set solicitaron a la Procuraduría General informaciones sobre la investigación en curso, por considerar que los fiscales a cargo no han tenido acercamiento con los querellantes.
Desde personalidades de la diáspora dominicana, entre ellas ocoeños residentes en Estados Unidos, se congregaron recientemente frente al restaurante Jalao en Ámsterdam, Nueva York, propiedad del empresario Antonio Espaillat, dueño también de la discoteca Jet Set, para rendir homenaje a las víctimas de la tragedia y pedir justicia.

La actividad fue encabezada por José Henríquez, presidente de la Unión de Cronistas Policiales RD, filial Nueva York, y contó con la participación de figuras como la sobreviviente del hecho Liza Quirico, el activista Juan Villaman, el locutor César de la Cruz y las líderes comunitarias Evelin y Bélgica Bautista, junto a Angelica Inoa y otros actores sociales.
Durante el emotivo acto, Liza Quirico, quien vivió en carne propia la tragedia, expresó: “Que esas muertes no queden impunes. Que los responsables paguen por su negligencia e irresponsabilidad. No puede haber olvido”. La sobreviviente señaló también que su vida cambió desde aquella noche y pidió apoyo emocional y legal para quienes resultaron lesionados.
Por su parte, Henríquez llamó a la comunidad dominicana a empoderarse para que el caso no quede en el olvido. “Es un deber exigir justicia en nombre de los fallecidos, incluidos ciudadanos norteamericanos. La impunidad no puede prevalecer”, señaló, sobre todo porque es una crónica de una muerte anunciada.
El locutor César de la Cruz criticó la falta de fiscalización de las infraestructuras en República Dominicana y exhortó al gobierno a reforzar las normas de supervisión. Mientras, las activistas Evelin, Bélgica Bautista y Angelica Inoa coincidieron en la necesidad de un proceso transparente y justo, además de brindar apoyo continuo a los familiares de las víctimas.
A más de un mes del suceso, la diáspora dominicana en Nueva York continúa alzando la voz por las víctimas de una tragedia que ha dejado una profunda marca en la comunidad ocoeña y en todo el país.
Se multiplican las voces que piden justicia por la tragedia en Jet Set
Esta demanda fue precisamente la más escuchada hace algunos días en el lugar del siniestro, donde se ofició una misa a la que acudieron familiares de víctimas, una ceremonia marcada por el dolor y también por la indignación.
«Queremos justicia, no queremos cuento», corearon los allegados de las víctimas, algunos con camisetas con los rostros de los fallecidos.
En la misa, oficiada por la Diócesis Padre Montesinos, también los sacerdotes participantes lanzaron duros mensajes y pidieron justicia, que ninguna víctima se quede sin ella. «Queremos justicia, no justificaciones».
También podían verse junto a las fotos de las víctimas -en algunos casos varios miembros de una misma familia- carteles con lemas como «presidente Abinader no te metas», «Jet Set: escenario de muerte por negligencia», «Exigimos condenas, no excusas”, “Sus voces callaron, ¡pero sus memorias gritan justicia!» o «presidente, queremos que se haga justicia».
Y allí, en la bautizada como «zona cero», sigue en pie el letrero que anunciaba la actuación aquella noche del conocido merenguero Rubby Pérez, muerto también en el siniestro.
Investigaciones y querellas
Mientras tanto, aumentan las querellas y las acciones judiciales (unas 40) y continúan las investigaciones sobre lo sucedido la madrugada del 8 de abril, cuando en la discoteca, propiedad del empresario Antonio Espaillat, había cientos de personas.
Hay dos investigaciones abiertas para intentar esclarecer lo ocurrido: una a cargo de la Procuraduría General de la República y otra de carácter técnico de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie).
El pasado miércoles, el director de la Onesvie, Leonardo Reyes Madera, dijo a la prensa que la evaluación a cargo de esa institución «va bastante avanzada».
También un día antes de cumplirse un mes de la tragedia el Ministerio Público, acompañado de la Policía Nacional, incautó las ruinas de la discoteca Jet Set como parte de la investigación.
Tras la tragedia, en la que además unas 180 personas resultaron heridas, el presidente Luis Abinader afirmó que se debe dar respuesta a «qué pasó, por qué pasó y cómo pasó» el siniestro en el local de Antonio Espaillat, presidente de RCC Media, el segundo grupo de medios de comunicación del país, que aglutina a varios canales de televisión y más de 50 emisoras de radio.
El 23 de abril en una entrevista a un canal local, Espaillat, quien se ha puesto a disposición de la justicia, admitió que los plafones del techo de la discoteca «siempre» se caían e, incluso, el mismo día del derrumbe se cambiaron algunos de ellos, lo que atribuyó a «diferentes razones», al tiempo que reconoció que nunca se examinó el techo para constatar la situación real, pese a las filtraciones.
Los empleados venían diciendo que desde hacía un tiempo caía agua y un polvillo del techo que ellos barrían, como afirmó en su momento a EFE la hermana de un trabajador fallecido mientras esperaba la entrega del cuerpo en el Instituto de Patología Forense de Santo Domingo. Claramente «había un fallo» y, aunque «siempre decían que iban a remodelar, nada», añadió.
En el local murieron 221 personas de forma instantánea, según las autoridades, mientras que el resto falleció en los centros de salud a los que fueron trasladadas tras la tragedia, la peor ocurrida en décadas en el país.
Llama poderosamente la atención el silencio que mantienen a esta altura el Ministerio Público , en especial la nueva procuradora general, Yeni Berenice Reynoso.
En el accidente murieron, entre otros, el exbeisbolista de las Grandes Ligas Octavio Dotel; la gobernadora de la provincia de Montecristi, Nelsy Cruz; el diseñador Martín Polanco y un hijo del expresidente del Senado y ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella.



