LA FLORIDA.-Dos mundos se enfrentan el viernes en Miami. A un lado, Argentina, la campeona del mundo, segura de sí misma con un imparable Lionel Messi.
La Albiceleste cumplió con las expectativas al liderar su grupo con un pleno de victorias. Pero pocos esperaban que enfrente estuviera Cabo Verde, la nación más pequeña en superar la primera fase de una Copa del Mundo.
Los Tiburones Azules, orgullosos representantes del archipiélago africano de unos 525.000 habitantes, lograron la hazaña de quedar segundos del Grupo H por detrás de España, dejando fuera a Uruguay y Arabia Saudita.
Ante Uruguay, volvieron a demostrar su solidaridad y su fe para sellar un 2-2, antes de clasificarse con un último 0-0 frente a Arabia Saudita, aprovechando la derrota de la Celeste contra España (1-0).
La tricampeona mundial Argentina ha atravesado la fase de grupos sin sobresaltos con tres victorias cómodas frente a Argelia (3-0), Austria (2-0) y Jordania (3-1).
Una cifra descomunal que contrasta con los dos goles que lleva Cabo Verde en su breve historia mundialista, los que marcaron Kevin Pina y Hélio Varela contra Uruguay en Miami.

La ciudad de Messi
Scaloni tiene tres dudas por resolver en su once titular: si elige al central Cristian «Cuti» Romero tras el golpe en la rodilla que lo dejó fuera contra Jordania, si le devuelve el lateral izquierdo a Nicolás Tagliafico, pese a la buena actuación de Facundo Medina, y quién de Lautaro Martínez y Julián Álvarez acompañará a Messi en ataque.
Pese a la inmensa diferencia de palmarés, Scaloni, que celebrará su 100º partido al frente de Argentina, pidió cautela ante el rival: «No están de casualidad. Hay que respetarlos y eso haremos», advirtió.
El seleccionador caboverdiano, Pedro «Bubista» Leitão, evitó pronunciarse al respecto en la conferencia de prensa previa al partido y remitió a un comunicado en el que la selección aseguró que solo respondería preguntas sobre el encuentro.
Cabo Verde tendrá que lidiar con un ambiente hostil en una ciudad que Messi ha hecho suya desde su llegada al Inter Miami en 2023 y donde las gradas se teñirán de albiceleste.
Para seguir desafiando la lógica, deberán olvidarse de lo obvio: que Argentina es la inmensa favorita y que alcanzar los dieciseisavos ya es un sueño increíble en su primer Mundial.
- Bubista insistió este jueves en que no llegan resignados: «No hay otro pensamiento que no sea intentar superar esta fase. Estamos en esta competición por mérito propio», declaró.


