SANTO DOMINGO.– Con pancartas, camisetas blancas y el dolor aún a flor de piel, familiares de personas fallecidas en la tragedia del Jet Set marchan este domingo para exigir justicia, verdad y consecuencias penales por el colapso del techo de la emblemática discoteca ocurrido el 8 de abril de 2025. La movilización parte desde la estación del Metro Juan Bosch, en la avenida Máximo Gómez esquina 27 de Febrero, donde desde tempranas horas comienzan a concentrarse decenas de dolientes y ciudadanos solidarios.
Entre los manifestantes se encuentran padres, hermanos, esposos, hijos y amigos de las víctimas, así como personas que sobrevivieron al derrumbe y aún arrastran secuelas físicas y emocionales. En los carteles se leen consignas como «Exigimos verdad, justicia y consecuencias», «Sin justicia no hay paz» y «La justicia no es venganza, es una responsabilidad», lema que resume el reclamo central de la jornada.
Uno de los testimonios más desgarradores es el de Dani Méndez, integrante del Movimiento Justicia Jet Set, quien perdió a su hermano Agustín René Méndez y a su cuñada Magni Arisley Díaz de Méndez en la tragedia.
Méndez afirma que los familiares han acudido a la justicia con abogados apoderados y esperan que el proceso avance sin privilegios.
«No fue una gallina ni un pollo lo que mataron, fueron personas con historias, con familias detrás. Esperamos que se aplique el Código Penal como corresponde y que enfrenten su proceso privados de libertad», sostiene, al referirse a los propietarios del centro nocturno, imputados por el Ministerio Público.
A la marcha también se suma el padre Rogelio Cruz, quien ha acompañado a las familias desde el primer día
El sacerdote denuncia lo que califica como un trato despectivo hacia los huérfanos y sobrevivientes, y rechaza versiones que minimizan el impacto del caso. «Esto ha causado más indignación todavía. Cuando usted escucha testimonios de familias que no duermen, que están destruidas, eso no tiene precio. Aquí la justicia no puede seguir mordiendo solo a los descalzos», afirma.
Detalles y consecuencias del colapso en Jet Set
Los relatos se repiten entre sollozos, gritos de impotencia y abrazos colectivos. Madres y padres recuerdan a hijas e hijos que dejaron nietos huérfanos, familias que ya no pueden reunirse como antes, voces que aún resuenan en casas silenciosas. «Me mataron a mi hija, me dejó dos niñas huérfanas. ¿Eso tiene precio?», grita un padre desconsolado, mientras exige que el caso no quede impune.
La tragedia ocurrió la madrugada del 8 de abril de 2025, cuando el techo de la discoteca Jet Set colapsó durante un concierto de merengue, provocando una de las peores tragedias civiles en la historia reciente del país. El balance oficial registra 236 personas fallecidas y más de 180 heridas, entre clientes, empleados y artistas. Investigaciones preliminares apuntan a un fallo estructural por sobrecarga, pese a advertencias previas sobre el estado del inmueble.
«La memoria de nuestros muertos no se negocia», repiten los manifestantes mientras avanzan. Para ellos, la movilización no es solo una protesta, sino un acto de dignidad, memoria y resistencia frente al olvido.

