MICHIGAN.-Un investigador chino supuestamente intentó contrabandear materiales biológicos a Estados Unidos desde Wuhan y mintió a los federales sobre el plan secreto.
Chengxuan Han fue arrestada el domingo tras aterrizar en el Aeropuerto Metropolitano de Detroit en un vuelo procedente de Shanghái, según los documentos de la acusación. Fue acusada de contrabando de mercancías a Estados Unidos y de realizar declaraciones falsas.
Han es el tercer científico chino acusado de contrabandear materiales biológicos ilegales a Michigan en las últimas semanas.
Yunqing Jian, de 33 años, y su novio Zunyong Liu, de 34, fueron detenidos el año pasado presuntamente intentando contrabandear muestras de un peligroso hongo que mata cultivos a Estados Unidos, según informó el FBI.
Jian, leal al Partido Comunista e investigadora de laboratorio en la Universidad de Michigan, quien recibió financiación del gobierno chino para su trabajo, fue acusada la semana pasada en un complot que expertos en seguridad nacional calificaron de «ataque al suministro de alimentos de Estados Unidos».
Liu y su novia investigaron el patógeno cuando eran estudiantes universitarios en China, según la denuncia. Desde 2023, Jian trabajaba en el Laboratorio de Interacción Molecular entre Plantas y Microbios de la Universidad de Michigan.
A la llegada de Han a Estados Unidos, los agentes fronterizos descubrieron que Han había enviado cuatro paquetes que “contenían material biológico relacionado con gusanos redondos” desde China, según documentos judiciales.
Según el expediente judicial, Liu intentó ingresar a Estados Unidos en julio de 2024 usando una visa de turista. Durante su inspección en el aeropuerto de Detroit, agentes encontraron escondidas en su equipaje muestras de tejido vegetal y material identificado como Fusarium graminearum.
El Departamento de Justicia calificó el caso como una amenaza directa a la seguridad nacional. “Estos dos extranjeros han sido acusados de contrabandear un hongo descrito como ‘arma potencial de agroterrorismo’ al corazón agrícola de América”, declaró el fiscal Jerome F. Gorgon Jr.
¿El hongo que contrabandearon los científicos chinos es letal?
De acuerdo con la fundación New Phytologist, organización independiente dedicada a la promoción de la ciencia de las plantas, el Fusarium graminearum es un hongo patógeno que afecta cultivos clave como el trigo y el maíz, causando la enfermedad conocida como “fusariosis de la espiga” o head blight. Este patógeno no solo reduce el rendimiento y la calidad del grano, sino que también produce micotoxinas peligrosas para la salud humana y animal.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos indica que estas toxinas pueden provocar vómitos, daños hepáticos, problemas reproductivos e incluso, según la Organización Mundial de la Salud, efectos a largo plazo como inmunodeficiencia y cáncer.
Según datos de la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM) del Centro Nacional de Biotecnología de Estados Unidos, las micotoxinas del Fusarium también pueden causar enfermedades agudas o crónicas, e incluso la muerte, al alterar funciones intestinales clave como la integridad epitelial y la producción de citoquinas.
La NLM detalla también aparición de micotoxinas emergentes y “enmascaradas” en granos contaminados ha generado preocupación internacional por sus posibles efectos tóxicos, su impacto en la salud humana y animal, y las pérdidas económicas que conllevan.
Por otro lado, instituciones como el Instituto Nacional de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de Francia (INRAE) y el Centro de Investigación Agrícola de Egipto han evaluado especies de Fusarium como posibles patógenos de interés para ataques biológicos dirigidos a sistemas agrícolas.
En los últimos años científicos estudian el genoma de Fusarium graminearum y otras especies del mismo género para entender cómo infectan a las plantas y cómo mejorar su resistencia. En la Universidad de Michigan, el laboratorio de interacción molecular planta-microbio al que pertenece Jian investiga cómo optimizar el genoma del algodón para hacerlo más resistente a especies de Fusarium que habitan en el suelo y provocan marchitez.


