MADRID.-Lucas Pinheiro, que hizo historia el sábado en los Juegos de Milán Cortina d’Ampezzo al convertirse en el primer campeón olímpico de toda la historia de Brasil, al ganar el gigante de esquí alpino, no podrá capturar un segundo oro, ya que no acabó el eslalon, que se disputa este lunes en Bormio.
Pinheiro, nacido hace 25 años en Oslo, que empezó a competir como Lucas Braathen para Noruega, país para el que logró los primeros cinco de sus seis triunfos en la Copa del Mundo, y que desde hace dos lo hace para Brasil se había convertido, asimismo, en el primer ganador de un título olímpico invernal para Latinoamérica.
Este lunes salió a por todas, sin presión, en la nevosa Bormio, pero no acabó la primera manga.
Después de marcar los mejores parciales en el primero y en el segundo de los cuatro sectores, Pinheiro se cayó en el tercero, por lo que no saldrá en la segunda manga; lo que para nada resta valor a la gran gesta deportiva que firmó en estos Juegos Olímpicos de invierno.
En marzo de 2024 anunció su intención de competir para Brasil, el país de su madre, y el 27 de octubre de ese año, de nuevo en Sölden, disputó su primera prueba como brasileño, un gigante que acabaría en cuarta posición. Ni siquiera mes y medio después, el 8 de diciembre, logró el primer podio en la Copa del Mundo para su nueva nación deportiva al acabar segundo el gigante de Beaver Creek (Estados Unidos).
Y esta temporada, en la que es segundo en la general de la Copa del Mundo, que lidera con inmensa holgura Odermatt, marcó otro hito, el pasado 16 de noviembre, al lograr la primera victoria brasileña en la competición de la regularidad de esquí alpino al ganar el eslalon de Levi, en Finlandia.
Pinheiro, que en estos Juegos ejerció de abanderado brasileño junto a Nicole Rocha Silveira, competidora de skeleton, le acaba de dar la mayor alegría posible en estos Juegos a un país en el que el fútbol es, sin duda, el deporte rey; y que aún se está poniendo al día en las disciplinas no estivales. Lo hizo, además, destronando al gran Odermatt, acostumbrado a ganar en las tres modalidades en las que compite, que llegó a Italia en busca de tres oros, y que se tuvo que conformar con dos platas y un bronce.
En Italia, este sábado, se bailó samba. Brasil festejó a su primer campeón de invierno, que aún podrá marcarse unos nuevos pasos de danza el próximo lunes, jornada en la que, sin presión, podrá ‘doblar’ en el eslalon. De nuevo en Bormio.


