WASHINGTON.-Los estafadores se han vuelto cada vez más sofisticados, especialmente para realizar trampas a partir de presuntos contactos románticos en aplicaciones o plataformas en línea, y especialistas advierten sobre cómo esto está afectando también a los latinos.
Alertan que quienes quieren robar dinero están explotando herramientas de inteligencia artificial para cometer sus crímenes, y que la gente debe tomar precauciones adicionales, sobre todo en fechas cercanas al Día de San Valentín cuando estos intentos de estafa llegan a ser más comunes.
«La tendencia es que estas estafas aumenten, tristemente, con el advenimiento de la inteligencia artificial. La prevalencia ya ha crecido, entonces es una situación cada vez peor», indica Gil Cabrera, asesor de la organización AARP (American Association of Retired Persons). «Y es preocupante porque además de la zozobra emocional de que alguien te manipuló cuando pensaste que habías encontrado un vínculo emocional, también pierdes plata».
El FBI reportó que en 2025 tan solo en San Francisco se reportaron pérdidas de $40 millones de dólares por estafas amorosas, un aumento de 60% en dinero estafado de esta manera comparado a 2024.
Con la inteligencia artificial es mucho más fácil que esta gente cometa esos crímenes y, peor aún, que queden en la impunidad».
AARP, organización estadounidense sin fines de lucro, este mes publicó una encuesta que arroja que 1 de cada 6 personas de 50 años en adelante en Estados Unidos dice conocer a alguien que ha perdido algo de dinero tras caer presa de estafadores que se hicieron pasar por intereses amorosos.
El uso de la IA es algo que ya ha impactado a latinos como Andrés Asion, que trabaja en bienes raíces en Miami. El año pasado descubrió que estafadores habían hecho videos tipo deepfakes con su rostro para engañar a una mujer británica.
Ella no supo que no era real porque le estaban mandando videos personalizados que parecían comunicaciones de verdad incluso si no tenía llamadas en vivo», comenta Asion.
La mujer solamente se dio cuenta de las falsedades cuando viajó del Reino Unido a Miami y descubrió que el teléfono real de Asion era otro al que había estado usando. «Cuando me llamó ya vio que no era la persona con que ella pensó que estaba hablando», dice Asion, que por su parte se llevó la amarga sorpresa de que habían clonado su cara.
Con la IA sí se ha vuelto más difícil discernir. El mismo Asion cuenta que sus padres, que solo hablan español, tardaron en notar la diferencia cuando vieron los videos falsos de su hijo, mientras que sus amigos solamente se dieron cuenta porque la figura en los deepfakes tenía pronunciaciones en inglés diferentes a como habla Asion en la vida real.
«Tienes que conocer la persona para que te salte eso, saber que hay algo raro en cómo estaban usando las palabras», dice Asion. Pero advierte que los videos fabricados con su rostro fueron ya del año pasado, «y la tecnología se convierte mejor y mejor todos los días» tal que pronto hasta esas sutilezas pudieran ser difíciles de distinguir.
De cara a estos peligros, especialistas tienen algunas sugerencias.
Al igual que con otras estafas, para intentar prevenir los engaños de contacto romántico, hay que evitar responder e-mails, mensajes o llamadas de direcciones o números desconocidos. A veces el mero acto de contestar un mensaje diciendo que tienen a la persona equivocada basta para que los estafadores empiecen a armar su trampa. Porque «entonces te hacen conversación hasta que logran establecer cierto tipo de confianza», alerta Cabrera, de AARP.
Igualmente, no aceptar solicitudes de amistad o de nuevos contactos en redes sociales de gente que no conozca en la vida real o que no tenga ningún otro contacto compartido. «En el 99.9% de los casos te quieren estafar, te quieren robar tu dinero o tu identidad», indica Cabrera.
Incluso si lleva algo de tiempo hablando con alguien por apps de citas, no se confíe. Sospeche, por ejemplo, si solamente le está mandando videos, como los que recibió la mujer estafada con el deepfake del rostro de Asion, o si la otra persona arma excusas para no tener conversaciones en carne y hueso o una videollamada en tiempo real.
Igualmente tome distancia si de repente esa persona le empieza a pedir ayuda monetaria, aunque parezca que es para temas como llevar a su mascota al veterinario o ayudar a un familiar cuya salud supuestamente le preocupa.
Si llega a ser víctima o conozca a alguien que sea víctima, no dude en denunciar o en apoyar a esa persona afectada a que denuncia.
Cabrera dice que un problema grande relacionado a estas estafas es que no se abren suficientes casos criminales porque a la gente le da pena admitir que fue engañada, pero que hoy en día hay que reconocer que cuando alguien cae no es por ingenuo o tonto, sino porque los estafadores tienen trampas muy avanzadas.
«Con el advenimiento de la inteligencia artificial es mucho más fácil que esta gente cometa esos crímenes y, peor aún, que queden en la impunidad», alerta. «Hoy en día estas estafas las realizan organizaciones criminales multinacionales […] son gente muy, muy sofisticada que podrían engañar a cualquier persona».


