LA PAZ. – Seguidores del exmandatario y exlíder del oficialismo de Bolivia Evo Morales volvieron a marchar ayer en La Paz para exigir la renuncia del presidente del país, Luis Arce, a quien tildan de “traidor”, en medio de la disputa por su inhabilitación para las elecciones generales de agosto próximo.
La manifestación estuvo conformada por decenas de personas, sobre todo habitantes de El Alto, la ciudad vecina de La Paz, quienes recorrieron las principales calles del centro histórico de la segunda urbe que es sede del Gobierno y el Legislativo nacionales.

Con banderas bolivianas y también la wiphala, la enseña multicolor indígena, los movilizados corearon consignas en contra de Arce. La marcha llegó hasta una calle cercana a la plaza Murillo, donde están la casa de Gobierno y el Parlamento, con la intención de ingresar hasta el lugar para hacer conocer su descontento con la Administración de Arce.
Bloqueos viarios y marchas
Centenares de campesinos e indígenas marcharon este lunes por las calles de La Paz a favor de la candidatura de Morales. Al mismo tiempo, reclamaron la renuncia del presidente Luis Arce, a quien acusan de boicotear las ambiciones de Morales en alianza con la justicia electoral. Cientos de comerciantes marcharon también este lunes contra el gobierno de Arce por la crisis económica derivada de la escasez de dólares y combustibles, a raíz de la caída de la producción y exportación de gas.
En Cochabamba, el bastión político del exmandatario, se reportaron nueve puntos de bloqueo en carreteras que conectan el rico departamento de Santa Cruz con La Paz, sede de gobierno. «El bloqueo solamente tiene la finalidad de boicotear las elecciones generales» para que «la candidatura de una persona que está inhabilitada y que además no tiene partido se anteponga ante todo el sistema jurídico», dijo Roberto Ríos, ministro de Gobierno, en conferencia de prensa.


