Ante los cuestionamientos y frustración del pueblo que vota cada 4 años por unos representantes, que no representan más que sus espureos y particulares intereses,el soberano, el que elige y decide siente frustración y engaños.
En escándalos de todo tipo,cuestionamientos morales, lios de drogas,lavados, tráficos de todo tipo,violaciones y complicidades.
Es una vergüenza presentarse como Diputado o Senador en RD, esa gente está mareada y cuestionada.
Han desvirtuado y desnaturalizado su misión de contrapeso, hacer leyes, representar y vigilar marcha del gobierno.
Aprueban leyes y contratos sin leerlos, aplican mayorías estúpidas. Los partidos sacan mayorías y esos números los usan no en favor de la mayoría que los eligió, son verdugos, que aplastan los deseos y aspiraciones del pueblo, que demanda cambios.
Hagan una comparación del origen de las cámaras legislativas, su sagrada misión y la degradación moral en que vivimos en República Dominicana y el quiebre institucional.


