NUEVA YORK.-Líderes comunitarios, familiares y residentes de El Bronx se reunieron en una emotiva vigilia y protesta masiva tras el asesinato de Javits Frimpong, un estudiante de 15 años de origen ghanés que murió baleado cuando caminaba hacia su escuela.
La manifestación pacífica sirvió para rendir tributo al menor y para denunciar la creciente delincuencia juvenil, bajo la consigna colectiva de «Aquí no hay seguridad».
La policía busca activamente a tres adolescentes de entre 16 y 18 años, vistos escapando del lugar vestidos de negro y utilizando mascarillas azules.
El padre de la víctima afirma que su hijo fue acribillado a tiros a tan solo una cuadra de su casa cuando se dirigía a la escuela por la mañana y declaró que su hijo sufrió incidentes de acoso escolar e intimidación (bullying) pocos días antes de su muerte.

