MOSCU.-El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia emitió un comunicado en respuesta al ataque estadounidense en Venezuela: «Esta mañana Estados Unidos cometió un acto de agresión armada contra Venezuela. Esto es profundamente preocupante y condenable. Los pretextos usados para justificar tales acciones son infundados. La hostilidad ideológica ha triunfado sobre el pragmatismo empresarial y la voluntad de establecer relaciones de confianza y previsibilidad».
«En la situación actual, es crucial, sobre todo, evitar una mayor escalada y centrarse en encontrar una salida a través del diálogo. Creemos que todos los socios que puedan tener agravios entre sí deben buscar soluciones a los problemas mediante el diálogo. Estamos dispuestos a apoyarlos en esto. América Latina debe seguir siendo una zona de paz, como se declaró en 2014. Y se debe garantizar a Venezuela el derecho a determinar su propio destino sin ninguna intervención externa destructiva, y mucho menos militar».
Ciudadanos junto al palacio presidencial de Miraflores tras el ataque estadounidense en Caracas. Cristian Hernandez / AP
«Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y nuestro apoyo a la línea del liderazgo bolivariano dirigida a proteger los intereses nacionales y la soberanía del país. Apoyamos la declaración de las autoridades venezolanas y los líderes de países latinoamericanos que solicitan una reunión inmediata del Consejo de Seguridad de la ONU. La embajada de Rusia en Caracas opera con normalidad, dada la situación actual, y se mantiene en contacto constante con las autoridades venezolanas y los ciudadanos rusos en Venezuela. Actualmente no hay informes de ciudadanos rusos heridos».
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, admitió que desconoce el paradero del líder del régimen, Nicolás Maduro, y exigió “inmediatamente” a Estados Unidos “una prueba de vida” de él y su esposa después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la captura y traslado fuera del país de ambos. Rodríguez es, como vicepresidenta, la número dos del régimen y la sucesora de facto en caso de ausencia de Maduro.


