
La delincuencia juvenil no nació sola… “¡Sembraron miseria y cosecharon delincuencia!”
El abogado y comentarista Tomás Castro puso el dedo sobre la llaga al atribuir el auge de la delincuencia juvenil en República Dominicana a las consecuencias acumuladas de los gobiernos de los últimos 30 años.
¡Y yo lo suscribo al 100 %!
Lo que dijo el abogado y comentarista Tomás Castro, es una verdad del tamaño de una catedral: el auge de la delincuencia juvenil en RD es la herencia maldita y la causa directa de los gobiernos «corruptos»de los últimos 30 años que ha tenido el país.
No es que los muchachos nacieron delincuentes. ¡No! Los fabricaron. Los empujaron al abismo.
¿Cómo quieren jóvenes de bien si tenemos?:
Cero calidad en educación: escuelas que se caen a pedazos, maestros mal preparados y una alegada corrupción que se lleva hasta el 4 %.
Marginalidad total: barrios sin agua, sin luz, sin oportunidades.
Desatención a madres solteras y viudas: abandonadas a su suerte, sin apoyo del Estado.
CONANI, deficiente y la PGR igual: instituciones que no protegen al menor, solo cobran cheques.
Ministerio de Juventud y de la Mujer: que solo dan pergaminos e insulsos, organismos inexistentes, de botellas y supuesta corrupción.
Instalaciones deportivas, da pena: canchas destruidas, sin útiles, mientras se malgasta el presupuesto.
El motor de la perdición: motoconcho, rifas, drogas por todos lados.
Dembow y perversión: veneno puro para mentes sin formación, sin familia, sin futuro.
Justicia corrompida: que no alcanza a los cuellos blancos, a los grandes ladrones de saco y corbata. Solo le cae con todo el peso a los infelices.
Esa es la radiografía. Gobiernos que se «robaron» el futuro y ahora se sorprenden de que los jóvenes anden atracando, en bandas, en drogas.
¡Sembraron miseria y cosecharon delincuencia!
Tomás Castro lo dijo claro y yo lo repito: ¡Mientras no haya régimen de consecuencias para los corruptos de arriba, seguiremos enterrando jóvenes de abajo!


