CARACAS.-Los gobiernos de Venezuela y de Trinidad y Tobago acordaron “abrir canales diplomáticos”. El ministros de exteriores de la isla se reunió con el embajador venezolano Álvaro Sánchez para explorar canales de diálogo.
El ministro de Asuntos Exteriores trinitense, Sean Sobers y el embajador de Venezuela en Trinidad y Tobago se reunieron después de que el presidente, Nicolás Maduro, afirmara la semana pasada que un “grupo de terroristas” intentó ingresar a su país desde la nación vecina.
“Durante la reunión, el ministro Sobers y el embajador Sánchez reconocieron la importancia de la relación fraternal de larga data como países vecinos que comparten fuertes lazos culturales e históricos”, dice un comunicado de las autoridades trinitenses.
Maduro denunció incursión armada desde Trinidad y Tobago
Según la denuncia del presidente Nicolás Maduro, un “grupo de terroristas” quiso realizar una incursión armada con armas de guerra desde Trinidad y Tobago.
“El día de ayer (lunes) capturamos a un grupo de terroristas, por acá por el oriente del país, con un lote de armas de guerra, ingresando desde Trinidad y Tobago, entre los cuales la mitad son colombianos, sicarios colombianos, traídos por el mar Caribe para entrar (a Venezuela)”, dijo en televisión.
Este pacto ocurre tras las declaraciones de Maduro sobre el intento de incursión armada desde la isla hacia Venezuela.
En el encuentro, “ambas partes también discutieron asuntos de interés y preocupación mutuos, incluidos los acontecimientos recientes, y el ministro Sobers reiteró la solicitud previa de información del Gobierno de Trinidad y Tobago al Gobierno de Venezuela”, dice el documento emitido por la cancillería trinitense y que publicaron medios internacionales.
En el mes de enero del año en curso las relaciones internacionales de Venezuela entraron en un periodo de turbulencia, agudizado tras las elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que Nicolás Maduro fue declarado vencedor en medio de denuncias de fraude.
La oposición, liderada por Edmundo González Urrutia, en ese entonces ha reclamado la victoria respaldándose en 85% de las actas electorales que aseguran tener en su poder. Ante la falta de publicación de resultados oficiales desglosados por parte del Consejo Nacional Electoral, CNE, las tensiones no solo se han profundizado internamente, sino que también han repercutido en el ámbito diplomático.
Argentina, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay anunciaron la suspensión de contactos diplomáticos con Caracas, marcando un nuevo retroceso en la política exterior del país. Estos gobiernos se han alineado con la postura de desconocer los resultados que otorgan la victoria a Maduro.
Más recientemente, Paraguay se sumó a la lista de países que han roto relaciones, luego de que su presidente, Santiago Peña, expresara públicamente su apoyo al líder opositor González Urrutia. Este movimiento añade presión al ya complicado escenario internacional que enfrenta el gobierno de Maduro.
Asimismo, Chile también decidió romper las relaciones con Venezuela. Según un comunicado de la Cancillería chilena, el fraude electoral que asegura la permanencia de Maduro en el poder fue un factor clave, sumado a la expulsión del personal diplomático chileno en agosto pasado, lo que imposibilitó un diálogo bilateral efectivo. Chile reiteró su esperanza de que Venezuela retome el camino de la democracia y la protección de los derechos humanos.
Aunque algunos países como Brasil y Colombia mantuvieron relaciones con Venezuela en los últimos años, las críticas de sus líderes, Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro, han tensado nuevamente los vínculos.


