SANTO DOMINGO.-Las expectativas están centradas este miércoles en la cumbre que estará encabezada por el presidente Luis Abinader, que se reunirá con los ex mandatarios Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía, en las instalaciones del Ministerio de Defensa (MIDE).
La celebración del encuentro en la sede de Defensa fue acogida por los líderes opositores, Medina y Fernández, quienes mostraron desacuerdos, en primera instancia, con debatir estos temas en Palacio Nacional.
Asimismo, indica que Abinader acogió la sugerencia de Fernández, involucrando en el proceso de consensos a los miembros del CES, bajo «el objetivo de ampliar la participación y tener un enfoque multisectorial en las decisiones».
En octubre pasado, activó una agresiva política de deportaciones con la meta de 10,000 repatriaciones semanales. Fue respalda en días tan recientes como abril, anunciando 15 medidas para frenar la inmigración de indocumentados.
Las últimas, en un contexto en que grupos nacionalistas escenificaron diversas marchas con los adjetivos de “patrióticas» y “pacificas”. Luego, la administración tomó las acciones que le “enfrentan” con el sector empresarial.
En declaraciones a la prensa, comentó que un proceso más conveniente es la regularización de los indocumentados vinculados a los sectores laborales, especialmente agricultura y construcción.
“Nosotros lo que creemos es que se debe regularizar la mano de obra. En todos los países donde hay mano de obra importada, se emiten permisos de trabajo para (pasar la frontera) y luego se retornan a su país de origen», expresó Brache.
«Para mí lo más importante es que el presidente ha mostrado voluntad en que ese diálogo se produzca», dijo Fernández a los medios de comunicación, en momentos que no entendía prudente estar presente en Palacio.
Intuía que acudir a la casa de gobierno “implicaría solamente tomarse la foto”, expresando que, en su lugar, lo adecuado era citar a los miembros del CES, amparado en que es el órgano previsto en la Constitución para discutir los temas sociales y laborales.
Por su lado, el expresidente Medina, a través de un comunicado de prensa, descartó hacer acto de presencia en Palacio, aunque sí dispuesto a reunirse con el jefe de Estado de manera particular. Esto, eligiendo la segunda opción planteada por Abinader, la cual señalaba que podría reunirse de manera particular con cada uno.
En medio de las opiniones cruzadas, le tocó a Abinader reformular la idea proponiendo que la reunión tenga curso en Defensa, recibiendo una acogida favorable por todos los convocados.
La carta inicial del encuentro destacaba la urgencia de la situación haitiana y su impacto en la estabilidad nacional, como recoge el reciente comunicado de Presidencia. Por esto, el mandatario señaló la necesidad de actuar con visión de Estado, dirigiendo misivas donde valoró la trayectoria, experiencia y liderazgo de los “ex”.


