SANTO DOMINGO.-El juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, ordenó la detención de Ángel Martínez, acusado de difamar a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful.
La decisión judicial surge como parte del proceso legal iniciado por Raful, quien presentó una demanda por difamación e injuria en contra de Martínez. En la querella, la funcionaria exige una indemnización de 50 millones de pesos por los presuntos daños y perjuicios que le habrían sido causados por las declaraciones del acusado.
Martínez fue conducido esposado por las autoridades tras la emisión de la orden judicial. Durante su traslado, declaró: “Me llevan detenido, este Gobierno es un Gobierno opresor; ni Trujillo hizo eso”.
La decisión del magistrado fue tomada luego de que el imputado y su defensa presentaran ante el tribunal una recusación contra el juez Raymundo Mejía.
«Él fue en una actitud a comerse al juez, a hablar de manera grosera al juez… él cree que está por encima de la ley, y evidentemente el juez hoy tomó dos decisiones», manifestó Valerio.
Agregó que Ángel Martínez permanecerá en prisión hasta que se conozca nuevamente la solicitud de coerción en su contra, prevista para el martes 29 de julio.
Además, el exgeneral Rafael Percival, abogado del comunicador Ángel Martínez, fue sancionado y declarado litigante temerario por el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional. La medida se tomó luego de un altercado ocurrido en el marco del proceso judicial en que Martínez enfrenta cargos por presunta difamación contra la ministra de Interior y Policía, Faride Raful.
Durante una rueda de prensa posterior a la audiencia, Percival explicó que el juez habría tenido un enfrentamiento verbal con su defendido antes del inicio formal del juicio.
“Primeramente, no reconoció el juez que él había tenido una trifulca contra Ángel Martínez esta mañana; discutieron y un juez no puede hacer eso, solamente en estrado, y él lo hizo aquí en el pasillo con Ángel Martínez”, expresó el abogado.
Percival afirmó que, debido a ese incidente, solicitó formalmente la recusación del magistrado.
“Que, dada esa situación, él no podía conocer el caso, que nosotros lo recusábamos de nuevo a él por el hecho de haber tenido esa trifulca, esa discusión; un juez no puede hacer eso. Entonces, los abogados le dijeron que yo era un litigante temerario. El juez me condenó por ser litigante, como dijo él. Entonces, me pusieron una sanción, que yo no podía ejercer otra vez, a menos que pague el salario de 15 días de un juez, después de eso yo quedo exento. Pero me declararon litigante temerario”, agregó.
El caso de Ángel Martínez ha acaparado atención mediática debido a las acusaciones contra una alta funcionaria del Gobierno dominicano. Esta nueva controversia pone en el centro del debate el comportamiento procesal de los abogados y la independencia de los jueces en causas sensibles.


