A través de su presidente, el pastor Feliciano Lacen Custodio, la entidad se sumó a la postura de la Coalición RD 100 % Renovable, que ha advertido que la normativa establece un cargo del 25 % a la energía solar que los usuarios inyectan a la red eléctrica, lo que diversos sectores han calificado como un “impuesto al sol” encubierto.

Lacen sostuvo que la disposición impactaría de manera directa a los nuevos clientes que deseen instalar paneles solares en los techos de sus viviendas y comercios.
El CODUE consideró que este esquema contradice el espíritu de la Ley 57-07 sobre Incentivo al Desarrollo de las Energías Renovables, la cual establece la medición neta como un intercambio equitativo entre la energía consumida y la energía entregada a la red.
Asimismo, la organización social y religiosa criticó que el reglamento obligue al registro e inspección de sistemas de autoconsumo que no inyectan energía, al entender que esta disposición constituye una intromisión injustificada que vulnera el derecho a la propiedad privada y a la privacidad de los ciudadanos.
Barcazas de Azua
En otro orden, el pastor Feliciano Lacen advirtió sobre el impacto ambiental negativo que, según denuncias comunitarias, ha generado desde el año 2022 la instalación de barcazas generadoras de electricidad en Los Negros de Azua. Indicó que estas han afectado los manglares de Puerto Viejo, la fauna marina y la vida silvestre de la zona.
Señaló además que residentes del área han reportado contaminación, ruidos constantes, enfermedades respiratorias, daños a la actividad pesquera y afectaciones a la economía familiar.
“Se requiere realizar estudios de impacto ambiental y de salud que sean creíbles y transparentes. Lo que procede es una revisión integral del sistema eléctrico, sin necesidad de crear nuevas leyes, sino cumpliendo las que ya existen, sin imponer más cargas sobre el pueblo”, expresó Lacen Custodio.


